Para Salus, el trabajo de conservación en la Reserva Natural no es solo una acción ambiental: es una condición esencial para proteger la calidad del agua. En las Sierras de Minas, la preservación del territorio forma parte de una misma estrategia que vincula biodiversidad, recarga hídrica y cuidado del recurso.
En el marco de la 5ª edición de la Expo Uruguay Sostenible, organizada por el Ministerio de Ambiente en el Antel Arena, Salus compartió su experiencia de conservación en la Reserva Natural Salus, un área clave para la biodiversidad y para el cuidado del agua en Lavalleja.
La directora de Secretaría General de Salus, Laura Kotsachis, participó de la charla “Empresas y biodiversidad, hacia una nueva agenda de sostenibilidad”, junto a referentes de otras organizaciones vinculadas a la gestión ambiental y la sostenibilidad; el panel fue organizado por la Mesa de Biodiversidad, integrada por el Ministerio de Ambiente, PNUD, Sistema B, Pacto Global Uruguay, Vida Silvestre y Alianza Uruguaya por el Agua. En su intervención, destacó que el compromiso de la empresa con la Reserva Natural no responde a una acción aislada, sino a una mirada histórica y estructural sobre el territorio.
“Desde hace 130 años la empresa está en Uruguay y siempre tuvo una preocupación muy fuerte por el cuidado del entorno. La gestión histórica ya tenía una mirada central en la conservación de la naturaleza”, señaló Kotsachis.
La Reserva Natural Salus abarca 1.300 hectáreas en Lavalleja, donde conviven monte nativo, pastizales, matorral xerófilo, pedregales, humedales y cursos de agua. Según explicó Kotsachis, ese vínculo entre la planta y el entorno natural forma parte de la identidad de la empresa desde sus orígenes.
Actualmente, en la Reserva Natural Salus trabajan guardaparques, un ingeniero agrónomo que lidera el equipo técnico (Eduardo Méndez), biólogos y personal dedicado a la atención de visitantes, además de otras tareas de gestión en territorio.
La conservación se apoya en un plan de gestión desarrollado junto a la organización Vida Silvestre, que acompañó a Salus en la construcción de herramientas de gestión y monitoreo. Ese trabajo permite fortalecer el seguimiento de la flora y la fauna. En la Reserva Natural Salus ya se han registrado más de 1.053 especies, con una importante representación de la flora nativa y decenas de especies prioritarias para la conservación en Uruguay. Además, se realiza control de especies exóticas invasoras, una de las principales amenazas para los ecosistemas naturales.
Kotsachis también subrayó la relevancia de los humedales y de la protección del agua subterránea. En la reserva, la geología de piedra caliza fracturada facilita la infiltración del agua de lluvia y la formación de acuíferos, lo que vuelve imprescindible el monitoreo continuo de estos sistemas.
“Nosotros cuidamos la calidad del agua y para que ese recurso se regenere necesitamos que la Reserva esté cuidada. Hay una interdependencia muy clara entre la actividad de la empresa y la conservación del territorio”, expresó.
Otro de los pilares centrales del trabajo es la educación ambiental. A través del programa Aula de Naturaleza, la Reserva Natural Salus recibe cada año a más de 8.000 niños y niñas que llegan con sus escuelas para conocer el entorno y aprender sobre el valor del agua, la biodiversidad y la conservación. “El mensaje no es solo conservar, sino también transmitir, compartir y educar”, dijo.
La exposición también incluyó una referencia al uso de cámaras trampa para el monitoreo de fauna, una herramienta que permite registrar especies de forma no invasiva y comprender mejor la dinámica del ecosistema. Ese seguimiento aporta información clave para la toma de decisiones y para el diseño de estrategias de manejo.
Desde Salus, la participación en la Expo Uruguay Sostenible fue una oportunidad para mostrar cómo la conservación de la biodiversidad y el cuidado del agua forman parte de una misma visión en la agenda de sostenibilidad.