Durante su intervención, el mandatario chileno afirmó que la seguridad, la inversión y la integración regional son pilares para fortalecer el desarrollo económico de los países vecinos.
En materia de seguridad, sostuvo que el crimen organizado afecta a toda Latinoamérica y que los Estados deben adelantarse para combatirlo. “Necesitamos fronteras seguras y una migración controlada”, afirmó.
Agregó que el foco debe estar puesto en “recuperar la seguridad y restablecer la red social con especial énfasis en la protección de los sectores más vulnerables”. A su vez, planteó un plan carcelario para aislar a los líderes del crimen organizado y remarcó que “sin seguridad no hay libertad, sin libertad no hay inversión y también corre peligro la democracia”.
Revisión del gasto
En materia económica, explicó que su gobierno inició un proceso de revisión del gasto público y detalló que la primera instrucción a los ministerios fue realizar “un ajuste inicial de un 3%” en sus presupuestos, preservando áreas prioritarias como salud, educación y seguridad. Asimismo, adelantó que se están realizando auditorías para optimizar el uso de los recursos públicos y detectar eventuales irregularidades.
Kast sostuvo que Chile impulsa una agenda para facilitar las inversiones y recuperar la confianza del sector privado. En ese sentido, destacó la aprobación de unos 370 proyectos por aproximadamente US$ 90.000 millones.
En términos tributarios, explicó que se busca “una mayor competitividad tributaria”, para lo cual impulsa una rebaja del impuesto corporativo, un régimen de invariabilidad tributaria para grandes inversiones y otros incentivos fiscales. Según afirmó, estas medidas apuntan a generar “mayor inversión, trabajo y mejor empleo para nuestros compatriotas”.
Apertura comercial e integración internacional
El primer mandatario destacó que Chile apuesta al libre comercio y a una mayor inserción internacional. En esa línea, remarcó la importancia de “recuperar ese espacio de país confiable con el cual se pueden celebrar acuerdos” y de “fortalecer la integración regional para negociar en mejores condiciones con las grandes potencias”.
Como parte de la estrategia de inserción internacional, respaldó el ingreso de Uruguay al Acuerdo Transpacífico (TPP) y señaló que el desarrollo del Corredor Bioceánico representa una oportunidad para fortalecer la integración regional y consolidar una plataforma logística que mejore el acceso de Sudamérica a los mercados asiáticos.
El desafío de ampliar los mercados
Por su parte, Pérez Mackenna reforzó el planteo al señalar que el escenario internacional exige una mayor integración entre países con intereses comunes. En ese sentido, sostuvo que “llegó el momento de que nuestros más de 60 tratados de libre comercio se traduzcan en más diversificación para las exportaciones, mayor crecimiento económico y también más empleo”, e invitó a Uruguay a aprovechar la red de acuerdos comerciales construida por Chile para ampliar su acceso a mercados internacionales.
Afirmó que el contexto global ha evolucionado, y puso sobre la mesa el término friendshoring, donde los países priorizan el comercio con socios confiables. Consideró que la región debe “fortalecer sus acuerdos e integrarse para negociar en mejores condiciones con las principales economías del mundo”.
Fortalecer el posicionamiento
En la exposición se destacó la importancia de que Uruguay pueda asumir un papel de mayor liderazgo en organismos internacionales como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac). En ese aspecto, se planteó que la participación activa del país en estos espacios permite fortalecer su posicionamiento global, ampliar su capacidad de diálogo y defender sus intereses frente a las principales economías del mundo.
Además, se remarcó la relevancia de que los países de la región trabajen de forma coordinada para ganar influencia en los ámbitos multilaterales y generar mejores condiciones para el desarrollo económico y comercial.