En diálogo con Empresas & Negocios, el director de Administración y Finanzas de El Dorado, Guillermo Bettoni, explicó que la decisión de instalarse en esa zona respondió a un análisis del mercado y de las necesidades de los vecinos. “Entendíamos que hacía falta instalar un comercio de estas características para poder acercar una oferta de productos y una propuesta de valor a los clientes de la zona. Conseguimos el terreno y buscamos revitalizar una zona que estaba bastante oscura y venida a menos. Queríamos generar un impacto positivo en la comunidad”, señaló.
Esta sucursal se suma a otra similar, inaugurada hace dos años sobre la calle Garibaldi. Según Bettoni, ambos proyectos responden a una estrategia diferente a la de los locales de cercanía que la cadena ya posee en Montevideo. “Las tiendas más chicas tienen un cliente de paso y de cercanía. En cambio, estos locales son de destino, cuentan con amplios estacionamientos y están pensados para que las familias puedan hacer una compra completa y con mayor comodidad”, explicó.
Actualmente, El Dorado cuenta con cuatro sucursales en el Centro de Montevideo, de las cuales tres están sobre 18 de Julio y una en Plaza Matriz. Sin embargo, el objetivo de expansión no pasa por multiplicar locales sin planificación. “Lo que buscamos es complementar las distintas zonas, acercarnos a las comunidades y aportar valor allí donde entendemos que existe una oportunidad”, aseguró.
Bettoni reconoció que el desembarco en Montevideo implicó un proceso de aprendizaje para la empresa históricamente vinculada al interior del país. “Es cuestión de ir aprendiendo y, si nos equivocamos, corregir rápidamente. Creemos que tenemos una propuesta diferenciadora, con buenos productos a buenos precios, y trabajamos para que el cliente pueda percibir esa diferencia”, detalló.
La nueva sucursal ofrece una propuesta comercial integral con un amplio surtido de alimentos, bebidas, productos de limpieza, perfumería, frutas y verduras, congelados y carnicería, además de sectores de bazar, textil y electrodomésticos. A ello se suma uno de los diferenciales que la empresa busca potenciar: la elaboración propia de los productos de panadería y rotisería. “Tenemos una planta de elaboración dentro del propio local y buscamos que la panadería y la rotisería sean muy frescas, elaboradas en el día y que los clientes realmente las valoren”, destacó.
La reacción del público
Según el director financiero, la recepción de los vecinos confirmó que existía una demanda por una propuesta comercial de estas características en la zona. “La apertura fue increíble, tuvimos el estacionamiento completamente lleno, con más de 80 lugares ocupados y vehículos esperando para ingresar. Había una fila muy importante de clientes y decidimos adelantar la apertura para que todos pudieran entrar cuanto antes”.
Otro de los aspectos que destacó fue el impacto de la apertura en la generación de empleo. El Dorado trabajó junto a organizaciones de la zona para priorizar la contratación de vecinos del barrio, con el objetivo de generar empleo local y reducir los tiempos de traslado de los trabajadores. “Todo el proceso de selección de personal se realizó junto con la comunidad. Buscamos que las personas pudieran trabajar cerca de sus hogares y, de esa forma, también contribuir al desarrollo del barrio. Creemos que eso también lo valoran los clientes”, afirmó.
Inversiones controladas
La expansión de la cadena continuará durante los próximos meses. Bettoni confirmó que ya están en marcha dos nuevos proyectos: una sucursal en las inmediaciones de Cerro Pelado, en Maldonado, y otra en Ciudad del Plata. Además, mantiene negociaciones para instalarse en departamentos donde aún no opera, como Artigas, Rivera, Tacuarembó y algunas localidades de Salto.
Respecto al ritmo de crecimiento, subrayó que cada inversión es evaluada cuidadosamente y responde a una planificación y estructura consolidada. “Siempre existen riesgos cuando se realiza una inversión de este tamaño, pero son riesgos controlados y que los accionistas están dispuestos a asumir. No hacemos apuestas improvisadas, trabajamos en equipo para identificarlos y mitigarlos”, indicó.
En esa línea, agregó: “Abrir una sucursal de estas características implica el trabajo coordinado de equipos que llevan muchos años haciéndolo, desde la búsqueda del terreno hasta la operación del local. Esa experiencia es la que nos permite seguir creciendo de forma sólida y sostenible”.