Bottinelli: La caída de imagen de Lacalle Pou “no debería sorprender ni escandalizar a nadie”

El analista conversó sobre los desafíos del gobierno en materia económica

Tras el análisis de la confianza pública hacia la figura del presidente realizado por la encuestadora Factum, Eduardo Bottinelli, director de la empresa, habló con CRÓNICAS sobre las causas de sus resultados. La caída que se desprende del informe “no debería sorprender”, aseguró el politólogo, y detalló los motivos que la explican.

El estudio refleja que el 34% de la población tiene muy poca o nada de confianza en el presidente, y otro 22% tiene poca confianza. Frente a estos datos, Bottinelli explicó que no son tan alarmantes como podrían parecer.

Según los resultados de 2019, el 94% de los votantes del Frente Amplio (FA) declaró tener poca o muy poca confianza, mientras que el 25% de los votantes pertenecientes a la coalición declaraba poca o muy poca confianza. “Lo primero que explica esos números es que los votantes del FA casi en su totalidad expresan poca o muy poca confianza en el presidente, y dentro de la coalición uno de cada cuatro expresa poca o muy poca confianza en el presidente”, siendo mayor en los socios que en el propio Partido Nacional (PN), declaró.

Una de las lecturas que hace de estos resultados es que hay una cuarta parte de votantes pertenecientes a los partidos de la coalición, que expresan poca o muy poca confianza en el presidente. “Por tanto, hay elementos personales y políticos que llevan a que una parte menor aunque relevante de votantes de la coalición no exprese confianza”.

Un llamado de atención

El director afirmó que “no es una situación grave ni mucho menos”. Según los resultados, el presidente habría construido un grado de confianza importante en el correr de los primeros 18 meses de gobierno, principalmente entre los miembros de la coalición, mientras que el nivel de confianza de los votantes del FA resultaba bajo. Actualmente el nivel de confianza general es menor de lo que era en aquel entonces.

Por otro lado, aclaró que si bien la situación no es grave, “esto no quiere decir que no haya que prestar atención”. Explicó que la caída en la mitad del período era esperable que ocurriera incluso antes, pero que por causa de la pandemia el comportamiento natural de la opinión pública se vio afectado, y que al mismo tiempo el presidente construyó una imagen muy sólida durante el primer año y medio. “Que esa imagen caiga ahora no debería sorprender ni escandalizar a nadie, se trata en todo caso de aceptar y actuar sobre ello”, argumentó.

Los motivos de la caída

Bottinelli relató lo que sucedió luego de que pasaran los primeros 18 meses de gobierno. En ese período la confianza era sólida, pero sobre fines de 2021 y comienzos de 2022, el nivel de confianza en el presidente comenzó a bajar de forma leve pero sistemática, principalmente entre votantes de la coalición.

Detalló que se pueden identificar dos elementos causales. El primero relacionado a las preocupaciones de la población, luego de la caída en la cantidad de casos de covid-19 y el avance en la vacunación. Como consecuencia, las preocupaciones de la opinión pública se habrían pasado del miedo a la pandemia hacia los temas económicos, así como a la seguridad pública. “Estas dos áreas han tenido evaluaciones negativas desde la población fundamentalmente a lo largo de este año”.

El segundo elemento que identifica es el comienzo de la campaña de referéndum para derogar la LUC, que ubicó el nivel de confianza en la presidencia “un poco por debajo” de lo que solía ser.


Las reformas pendientes

Sobre las perspectivas hacia lo que queda del mandato, Bottinelli reconoció que el presidente asumió un desafío importante con la reforma de la seguridad social. “Tal como ha sido el manejo comunicacional, desde el comienzo el gobierno ha encuadrado la discusión de una forma muy interesante y profesional”, opinó.

Explicó que el comunicado público emitido por Presidencia utiliza términos “que encuadran la discusión en un lugar de ventaja comparativa y argumentos que ponen difícil la discusión a la oposición: habla de una reforma justa, solidaria y sostenible”. Sin embargo, advierte que estarán en juego los aspectos más materiales.

Agregó como álgido de debate el tema de la transformación educativa. “El gobierno y el presidente tienen desafíos muy importantes y de alto impacto vinculados a los temas económicos”, dijo. De cómo se avance en esos aspectos dependerá lo que suceda en el futuro, concluyó.