“Hay gente que quiere que haya grieta; hay diferencias, pero no grietas”

Beatriz Argimón, vicepresidenta de la República Oriental del Uruguay


En entrevista con CRÓNICAS, la presidenta de la Asamblea General enfrentó las críticas de la oposición a la gestión de la pandemia: “¿De qué gobierno ausente me están hablando? Es inútil explicar cuando el otro decidió no entender”, aseguró y consideró que la postergación del embate la primera ola del covid-19 fue posible por las acciones propuestas por el presidente de la República que fueron acatadas por la ciudadanía. Consultada al respecto de la politización de la pandemia y la presunta existencia de una grieta en el país, la vicepresidenta afirmó: “La grieta es algo demasiado profundo. Hay gente que quiere que en Uruguay haya grieta, hay diferencias, hay polarizaciones en muchísimos temas, pero no grietas”. 

Por María Noel Durán | @MNoelDuran

y Romina Peraza | @romiperaza

 

-El pasado miércoles se instaló la Comisión Especial de Seguimiento del covid-19, integrada por todos los partidos políticos ¿Qué significa esto para el país? ¿Era necesario que se creara esta comisión?

Esto tiene su origen en diciembre del año pasado. El Frente Amplio (FA) pide, en la coordinación de la bancada de Senadores, la constitución de una Comisión de Seguimiento del covid-19 ,se trató en la coordinación, pero los partidos de la coalición entendieron que el tema debía ser abordado en las comisiones de salud de ambas Cámaras.

Pasado el verano, vuelve a hacer un planteo el coordinador del FA y visto la dimensión que tomó este tema y el momento de la pandemia que estábamos pasando se volvió a tratar y ahí llegamos al acuerdo de la constitución de esa comisión.

Yo comparto los tiempos, una cosa es diciembre y otra cosa es ahora, donde también hay que ir pensando el escenario pospandemia.

 Lo que no comparto es decir que falta diálogo y comunicación. Acá en el Parlamento siempre hay dialogo, permanentemente, oficial y en corrillos, que hace a la más rica historia de la democracia en este lugar.

Creo que lo que tenemos que hacer es sincerar ese dialogo, eso es lo que la ciudadanía espera de nosotros.

En el diálogo yo tengo la intención de hablar de algo con alguien que puede coincidir en parte o en nada con lo que yo digo pero no es “voy con lo que yo quiero para que tu hagas lo que yo quiero”. Por eso hablo de sincerar el diálogo.

-Uruguay atraviesa actualmente el peor momento de la emergencia sanitaria. Con el tiempo descubrimos que la primera ola que había azotado a gran parte del mundo no había llegado aún a Uruguay y ahora sí estamos viendo su peor cara. ¿Se hizo todo lo que se podía hacer desde el gobierno para prevenir la oleada de contagios que hay hoy?

-Tanto fue así que nosotros tenemos una primera ola tardía porque, cuando aparece el primer foco de covid-19, el presidente de la Republica- en algo que yo siempre resalto- le habla directamente a la ciudadanía, apela a la situación que se está atravesando y cómo enfrentarla con la libertad responsable, la ciudadanía lo interpreta y lo hace. 

Eso dio tiempo a que se postergara la primera ola y a poder mejorar las instalaciones de los hospitales públicos, la infraestructura, todo lo que implicaba- esa ola- que en algún momento íbamos a tener que pasar.  

Visto como venía el panorama e incluso viendo cómo estaba la situación de nuestros países limítrofes, íbamos a transitar una primera ola, pero la forma en que lo encaramos, como sociedad, hizo posible esa tardanza y que el sistema tuviera tiempo para adaptarse a lo que se venía. 

Se estuvo a la altura de las circunstancias. El presidente inmediatamente convocó a los científicos, frente a algo que no conocíamos y eso para mí tiene un valor muy importante. Lo primero fue escuchar a la ciencia y, en base a eso, tomar decisiones sabiendo que la salud es lo primero pero que esto tiene una cantidad de efectos colaterales.

Tengo la imagen de una charla con el presidente y a mi hay dos temas que me gusta resaltar. Cuando íbamos observando lo que pasaba en otras partes del mundo, se hizo evidente la importancia de la salud mental, hablamos de que esto inmediatamente iba a ponernos a todos en situaciones difíciles, a distintos niveles, pero que había que buscar alguna forma de fortalecer esa área. Y así surge la línea (de apoyo emocional) 0800 1920 que es una herramienta que estuvimos siguiendo y efectivamente fue un medio de contención.

En segundo lugar, sabíamos que las mujeres y los niños estaban siendo los más afectados por lo que, en ese primer momento, se incorpora un Comité de emergencia a Inmujeres.

Lo que transitamos el año pasado es fruto de primeras decisiones muy acertadas.

Lo que transitamos el año pasado es fruto de primeras decisiones muy acertadas. Ahora estamos en otro periodo, la pandemia se instaló y el comportamiento social tiene mucho que ver. La sociedad pasa por etapas de cansancio, de hartazgo; es algo que tampoco se puede perder de vista porque hay sociedades que pasaron cierres muy prolongados y estamos asistiendo a manifestaciones permanentes de gente pidiendo que no quiere más estar encerrada. Los comportamientos sociales son un tema a interpretar cuando se toman medidas.

Cuando se nos habla de cuidarnos es también cuidar al otro y eso no se puede perder de vista. Lejos de trasladar exclusivamente la responsabilidad a los ciudadanos, se nos hace parte del momento que estamos pasando. 

El Estado somos todos, por lo tanto, hay algo que nos está afectando a todos hay que preguntarse qué rol cumplimos, eso es lo que se hace ahora cuando se dice “hay que cuidarse en lo individual que es cuidarse en lo colectivo”, se apela al comportamiento personal y a la famosa burbuja.

Esto no significa que el gobierno desde el primer momento no haya asumido responsabilidades, si hay un gobierno que se ha caracterizado por asumir las responsabilidades desde el primer momento ha sido este. 

A veces nos parece que hay críticas que no corresponden y que se alejan de algo que ha sido evidente. 

-Legisladores del Frente Amplio han denunciado públicamente que el gobierno no ha tomado suficientes medidas para asistir a las poblaciones más vulnerables. ¿Qué les responde?
A veces uno siente que se habla a determinado sector de la población, se tiene un discurso hacia determinado sector de la población. Por momentos uno entiende que es inútil explicar cuando el otro decidió no entender.

 Cuando vemos algunos discursos y se habla de un gobierno ausente…Un gobierno ausente que llevó adelante un plan de vacunación por demás exitoso, porque todos sabemos las dificultades que hay en el mundo con el tema de las vacunas, sin embargo, se obtuvieron y, hoy por hoy, lo dijo (el coordinador del Grupo Asesor Científico Honorario) Henry Cohen, Uruguay tiene más vacunas que habitantes. No solo que se nos garantizó la primera dosis sino que se nos garantizó la segunda y, a su vez, tenemos el número de vacunas compradas como para tener a la población como corresponde.

Pese a que algunos colectivos demoraron en entender que la vacuna es muy importante para toda la sociedad y no solo a nivel personal, incluyendo a los prioritarios determinados por el gobierno, la respuesta abrumadora de la sociedad fue ir a vacunarse. La herramienta fundamental que se tiene para poder sortear todo esto es la vacunación. 

El presidente habló directamente con la ciudadanía y la ciudadanía le respondió al presidente. Me parece que eso se deja mucho de lado cuando se habla de un gobierno ausente. 

Se habla de un gobierno ausente que tuvo un incremento en el alcance y en el monto de los planes sociales desde la primera hora, que promovió exoneraciones impositivas, seguros de desempleo especiales, prórrogas de seguro de paro, el gobierno envió una cantidad de seguros especiales y todos fueron votados por unanimidad. 

Se instalaron 300 nuevas camas de CTI, había CTI que prácticamente eran inexistentes en el interior del país. Eso hizo este gobierno, entonces, ¿de qué gobierno ausente me están hablando? Vuelvo a lo que decía: es inútil explicar cuando el otro decidió no entender.

¿De qué gobierno ausente me están hablando? Es inútil explicar cuando el otro decidió no entender 

-Los comentarios del ex secretario político del Frente Amplio, Rafael Michelini, son un ejemplo reciente de una posible grieta en torno a la pandemia. ¿Existe tal cosa en Uruguay? 

-La grieta es algo demasiado profundo. Hay gente que quiere que en Uruguay haya grieta, hay diferencias, hay polarizaciones en muchísimos temas, pero no grietas. 

Voy de nuevo a cómo la sociedad, cuando se la convoca, está a la altura de las circunstancias. Si existiera la grieta, no habríamos pasado de la forma que se hizo el año pasado la primera etapa de algo que no sabíamos cómo nos iba a impactar.

-El presidente Luis Lacalle Pou dijo, en una entrevista para La Nación, que no sabe qué ni quién es el Frente Amplio. Para usted ¿qué y quién es el FA?

-El presidente no precisa que yo lo interprete pero obviamente eso tiene que ver con la solicitud de diálogo que se pide al presidente de la Republica. El presidente debe haber sido el mandatario que más ha recibido a la central de trabajadores, a la sociedad civil, a gremios separados en un primer año de gobierno, entonces, ¿qué significaba tener un diálogo con el FA? Ha tenido dialogo hasta con legisladores. Desde mi perspectiva no fue un tema, como se quiso ver, de una no consideración de la fuerza política.

¿Qué es para mí el FA? La fuerza de la oposición. Yo fui oposición muchísimos años de mi vida, soy esencialmente democrática, y- de pronto porque soy de la generación del 83´- soy de las que apuestan a los diálogos reales, genuinos, entre  gobierno y la oposición. No es solo la estructura, es la gente. 

-El Poder Ejecutivo en la voz de la ministra Arbeleche y del ministro Paganini  anunció que los combustibles no van a aumentar. Desde la oposición se criticó el anuncio. ¿Los ahorros y recortes realizados van a seguir permitiendo que no haya suba de impuestos?

-Ahí está, el Estado ausente, otra vez. Cuando todo el mundo esperaba cuánto iba a subir el combustible, con lo que significa el efecto que un aumento de esas características tiene en la vida productiva del país, no hubo aumento que, en definitiva, fue una baja porque tenía que aumentarse y, sin embargo, quedó igual. 

Estamos pasando tiempos muy difíciles, uno no sabe esta pandemia en qué desemboca, hasta ahora con el ahorro, con el Fondo Covid, con una administración muy celosa de los fondos públicos, se pudo ir llevando adelante todo este tránsito. Nosotros sin saber que había pandemia dijimos que no íbamos a crear nuevos impuestos, de los permanentes, y hemos cumplido.

Lo que no podemos perder de vista es el gran déficit fiscal que heredamos, que también incide en una administración y por eso los cuidados que se tienen en cada una de las medidas que se toman.

Pese a todo no se ha escatimado en gastar en infraestructura para los hospitales ni en insumos, no se ha escatimado en nada que tenga que ver con la salud. No se ha escatimado en fortalecer los planes sociales en esta época. Todo eso ha sido en base a una buena administración. Pero, obviamente, tenemos miradas diferentes de cómo se administra un país. Entendemos que una buena administración de los dineros públicos no es endeudándonos permanentemente.

-¿Cómo imagina que será la etapa pospandemia?

-La pandemia va a tener efectos que nos van a alcanzar a todos, y hay que prever distintos escenarios. No sabemos cuánto va a durar esto, entonces uno tiene que ir pensando en diferentes hipótesis. Va a haber efectos en las personas y en los comportamientos. 

Luego de las crisis del 2002, hubo un cambio de comportamiento de la sociedad en su conjunto: la gente empezó a salir más, empezó a tener otros ahorros, empezó a vivir la vida con otro encare. Sin lugar a dudas va a haber un comportamiento diferente tras la pandemia, por eso es muy importante escuchar a los que saben sobre los comportamientos sociales.

Va a haber efectos económicos, porque coincide además con todo este aceleramiento de la tecnología que lleva a escenarios distintos en el mundo del trabajo, que ya se venían planteando pero que se van a acelerar.

Uruguay es un país que, por idiosincrasia, siempre se toma su tiempo en la elaboración de políticas de futuro. Yo creo que ya tenemos que ir planificando escenarios. Es muy importante que entendamos que los tiempos del mundo ahora son más rápidos. Por eso me preocupa tanto el escenario pospandemia, porque somos un país chico y porque obviamente la reactivación va a requerir la puesta a punto y definiciones pensadas pero rápidas.

-En ese contexto, ¿cómo ve la proyección de inserción internacional del país en el marco de una apuesta por la flexibilización del bloque regional

-Ese es el gran desafío y por eso el planteo de la posibilidad de flexibilizar el Mercosur. Uruguay tiene que salir al mundo, buscar aquello que nos caracteriza: la estabilidad democrática, la estabilidad en nuestras normas jurídicas, el cumplimiento de los contratos, todo eso es un valor muy importante que, además, ha sido construcción de todos los gobiernos.

Eso se suma a ciertas características que pasan por tener un país con compromiso ecológico- no en vano tenemos un Ministerio de Ambiente exclusivamente-, esa es una definición política muy importante para el mundo. Cuando uno habla de todo esto, implica, además, mostrarlo. En un mundo globalizado hay que salir a la búsqueda de nuevos mercados, de nuevas oportunidades.

-Cuando se habla de la flexibilización del Mercosur hay quienes dicen que dentro del propio gobierno hay integrantes que no acompañan esa visión. ¿ Hay representantes del gobierno que no quieran la flexibilización del bloque?

-Por supuesto que yo acompaño fervorosamente la posición del presidente ya desde hace tiempo. En realidad hay que entender que el Mercosur es fruto de un acuerdo de otros tiempos, cuando hablamos de aggiornamiento de herramientas, de eso se trata. No es “no más Mercosur”. Aggiornar, flexibilizar algunos aspectos que en el mundo actual, es necesario tener presente. A eso nos referimos con los nuevos tiempos. 

-¿Qué reflexión le merece la postura del presidente argentino Alberto Fernández a raíz de la tensión que hubo entre él y el presidente uruguayo en la última cumbre del Mercosur? 

-Uruguay desde hace mucho tiempo viene planteando la flexibilización, no de este gobierno, de gobiernos de otro signo ideológico. 

Son esos episodios que tienen que enmarcarse dentro de momentos difíciles para las sociedades que estamos viviendo. Nada más que eso.

-¿La inserción internacional debería ser política de Estado?
Lo ha sido, de distinta manera. Creo que uno de los aspectos que caracteriza a Uruguay es tener la política de una Cancillería que trata de ser política de Estado. Vuelvo al principio, es verdad que esa mirada al mundo es distinta, porque el mundo ha cambiado y también en eso tenemos que aggiornarnos desde el punto de vista diplomático, comercial, de la diplomacia parlamentaria. Nosotros aquí, todos los partidos políticos decidimos estar en todos los organismos: Unión Parlamentaria, Parlatino, Parlamento del Mercosur, todo lo que implique llevar la mirada de Uruguay es una forma de estar en el escenario internacional.

Necesitamos activamente desde el lugar donde estemos mostrar el país. En eso sí hay acuerdo, históricamente, pero ahora más. 


Mucho discurso y poco accionar

Consultada acerca de si es posible que en Uruguay se conforme un Parlamento paritario en género, la vicepresidenta aseguró que “nos haría mucho bien”.

En el marco de su lucha por la igualdad de género, Argimón recordó la reciente conformación de la Comisión de seguimiento del Covid 19: “Levante la mano y manifesté mi rechazo a la conformación de esa comisión en la que hay una sola mujer”, detalló y aseveró que fue su primera alocución. “Porque seguimos pensando que todo está bien”, exclamó. 

La presidenta de la Asamblea General afirmó que, a pesar de la cuota parlamentaria, “sabíamos que con el sistema electoral que tenemos difícilmente íbamos a poder avanzar mucho, pero si sirvió para, dentro de los partidos, hacer visibles a las mujeres, para que dijeran quiero estar y que estén en los ejecutivos de los partidos”. 

Finalmente, Argimón sostuvo que cree en las democracias paritarias y añadió: No se trata de mujeres contra hombres. No se puede dejar de lado la mirada al 52% de la población. Es un tema de calidad de democracia, no puede ser que las mujeres no estén donde se decida, la población esta mucho más convencida que el sistema político, donde hay veces que hay mucho discurso, pero poco accionar que lo acompañe”.