“Cuando el contrabando se transforma en un negocio es una competencia muy desleal para el comercio”, según asesora de la Cámara de Comercio

Vera Facchín, del Centro Comercial de Salto – “Si consumimos en nuestra ciudad se dinamiza la economía y tiene efecto directo sobre el empleo”

Con la diferencia cambiaria tan marcada, la tendencia al contrabando crece. Por este motivo, la Dirección Nacional de Aduanas (DNA) y la Cámara de Comercio y Servicios del Uruguay (CCSU) se reunieron para coordinar estrategias y acciones para combatir el contrabando y la informalidad, de cara a la temporada festiva. Entre los artículos donde las diferencias de precios son mayores están los alimentos, las bebidas no alcohólicas y los productos de higiene personal y para el hogar, además de los cigarrillos y la vestimenta.

Por Ariana Vezoli | @ArianaVezoli

La semana pasada, la Dirección Nacional de Aduanas (DNA) y la Cámara de Comercio y Servicios del Uruguay (CCSU) mantuvieron una reunión con el objetivo de coordinar estrategias y acciones para combatir el contrabando y la informalidad, de cara a la temporada festiva.

En esta instancia ambas instituciones manifestaron preocupación por el daño que ocasiona este ilícito al comercio formalmente instaurado, y ante el reclamo de la CCSU se establecieron líneas de trabajo conjunto tanto como acciones de control con el objetivo de mitigar la comercialización de los productos de contrabando en las principales zonas comerciales.

La ocasión contó con la presencia de Santiago Macció, gerente de Gremiales, y Ana Laura Fernández, asesora económica, ambos representando a la CCSU; mientras que Nelly Silva participó en representación de la Asociación Comercial del Uruguay (gremial socia de la CCSU). Por parte de la DNA estuvieron presentes el director Nacional, Jaime Borgiani; el gerente del Área de Gestión Operativa Aduanera, Andrés Méndez; y el encargado de la División de Coordinación de Sedes Regionales de Vigilancia, César Carballo.

Tras ese encuentro, CRÓNICAS diálogo con Fernández, quien explicó que si bien el relacionamiento entre los organismos viene de larga data, en el último tiempo la CCSU ha planteado concentrar los esfuerzos particularmente en el combate al contrabando, y que han logrado coordinar las estrategias necesarias para esta tarea.

Además, agregó que algunos de los productos que se comercializan en grandes avenidas y epicentros más concurridos del país son de contrabando, por lo que es necesario la fiscalización ya no sólo por parte de Aduanas sino también por las intendencias y la Policía.

“No quiere decir que todo lo que se venda en la calle tenga una procedencia ilegal, pero en algunos casos como vestimenta, comestibles, cigarrillos, uno sospecharía que tienen un ingreso ilícito, principalmente donde existe frontera de tipo terrestre”, aclaró la asesora.

En suma, Fernández agregó que el aporte del sector privado es clave en estas instancias para poner en la mesa de discusión casos concretos e información precisa para llevar a la práctica lo debidamente acordado.

«Toda la información que recibimos desde las empresas y gremiales sectoriales las transmitimos directamente a la Aduana. Hemos tenido muy buenas respuestas en diferentes operativos y estimamos que estarán muy activos en estas semanas que son de zafra comercial», relató la ejecutiva.

Como contrapartida de la herramienta coordinadora, la asesora relató que -algunas veces-, existe miedo por parte del empresario o comerciante de delatar estas situaciones por alguna posible represalia. Aunque no mencionó ningún caso concreto, comentó que «para eso está la cámara». Allí se puede volcar esa información, con la seguridad de contar con un «respaldo del anonimato del 100%».

Si bien este mecanismo funciona dentro de la cámara con temáticas que van más allá del contrabando, hoy se encuentra en «un campo muy fértil para este tipo de actividades», según afirmó la asesora.

«Desde la cámara tenemos una comisión de informalismo, entonces el combate al contrabando es una bandera de toda la vida. Tiene sus impulsos por ejemplo, cuando la relación de precios es desfavorable. A nivel sectorial hemos tenido muy buenas experiencias con información precisa sobre la comercialización», acentuó Fernández.

En adición al combate del ilícito, esta comisión también tiene como objetivo concientizar sobre lo negativo que es no solo para el comercio, sino para la economía en general.

El abaratamiento de las economías se encuentra, en el caso de Brasil, con una diferencia del 40% y, en el caso de Argentina más del 50%. Este factor, tal como explicó Fernández, significa un estímulo a adquirir mercaderías y luego comerciarlas dentro del país, lo que atenta contra el comerciante legalmente instalado.

«El comerciante en estas fechas se juega todo en términos de venta, entonces tratamos de mitigar estas actividades ilegales que tanto le afectan», defendió la representante de la CCSU.

En este sentido, la estrategia de Aduanas, muchas veces, va dirigida a fiscalización en los grandes centros de distribución más que a los puestos que se ven en la calles, lo que según Fernández implica una investigación.

«Es importante ir a las grandes bocas donde se distribuye esta mercadería de forma ilegal, porque es esencial tener conocimiento de quién abastece a los que comercializan en la calle», subrayó la asesora.

De esta manera, las acciones acordadas tienen que ver directamente con los pasos de frontera, aplicando más control en el ingreso por medio de automóviles, ómnibus y -en el caso de la frontera con Argentina-, estar más atentos al movimiento en el propio río. Todo eso, sumándole las medidas de soporte que se proporcionan estatalmente, como el apoyo a las empresas instaladas en departamentos de frontera o el descuento de Imesi a la nafta.

«El problema es cuando el contrabando se transforma en un negocio, porque es una competencia muy desleal que enfrenta el sector comercial. Y no solamente porque es mercadería que ingresa sin pago de impuestos, sino que entra sin controles», detalló Fernández.


Dinamizador de la economía y el empleo

Una de las zonas históricamente afectadas por el contrabando es la ciudad de Salto, y allí se han dado muchos operativos por parte de Aduanas en el intento de mitigar esta actividad.

Con este motivo, CRÓNICAS entabló diálogo con la presidenta del Centro Comercial e Industrial de Salto (CCIS), Vera Facchín.

La ejecutiva valoró positivamente todo acercamiento de la CCSU tenga con la DNA y agregó que desde el CCIS también mantienen un intercambio permanente en pos de solucionar la situación que describió como “cada vez más estructural que coyuntural”.

Además, alegó que junto a la DNA comparten una visión que invita a pensar en soluciones diferentes para las ciudades de frontera. En este camino, recordó el proyecto de ley que está planteado en el parlamento sobre políticas de frontera.

Con el mismo motivo, desde el centro también han mantenido reuniones con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), a efectos de accionar con alguna medida en concreto que apalee la situación.

“La solución de fondo, tiene que ver con lograr que las empresas en frontera puedan ser competitivas, y esto se logra con acciones y soluciones diferentes para esta problemática”, subrayó Facchín.

El cierre de fronteras, permitió al centro comercial medir y obtener información sobre la actividad económica. “Nos demostró que cuando consumimos en nuestra ciudad se dinamiza la economía y tiene efecto directo y positivo sobre el empleo”, relató la entrevistada.

En Salto, la actividad de rubro distribuidoras aumentó un 30%; y este crecimiento en industria y comercio estuvo reflejado en el empleo, según los datos del BPS.

“Son datos alentadores, que muestran el valor de las empresas en la sociedad y el impacto directo en el empleo cuando la economía está en buenos niveles de actividad”, argumentó.

Consultada por el planteo de medidas para la apertura de fronteras, Facchín comentó que han logrado concretar la implementación de pasantías en los puestos de control aduanero para aumentar la cantidad de funcionarios para las inspecciones en las fronteras.