“Vemos oportunidad de crecimiento para proyectos de infraestructura, agro y sustentabilidad”

EDICIÓN ESPECIAL 2022

Andre Gailey , gerente general de Banco Itaú Uruguay y CEO regional para Argentina, Paraguay y Uruguay

A pesar del complejo contexto internacional, el balance del año que se va es positivo según el máximo ejecutivo de Itaú en el país. Un buen desempeño en el mercado de créditos, enfocados en áreas claves de la economía nacional, fue uno de los puntos altos. Al mismo tiempo, destacó las adquisiciones y asociaciones estratégicas con empresas vinculadas al mundo fintech que llevó adelante la institución financiera.

¿Qué balance hace del 2022? Con un contexto que estuvo enmarcado por la incertidumbre internacional, los temas geopolíticos, la desaceleración y los vaivenes económicos, ¿se cumplieron los objetivos planteados a comienzos de año?

El 2022 fue un año muy bueno para el banco ya que pudimos acompañar el crecimiento de nuestros clientes, enfocados en sus necesidades y escuchando sus sugerencias de mejoras. Esto hizo que el banco nuevamente lidere el crecimiento del mercado de créditos, enfocados en áreas claves de la economía nacional y, al mismo tiempo, continuamos realizando adquisiciones y asociaciones estratégicas con empresas vinculadas al mundo fintech. Desde el punto de vista macro, es cierto que la incertidumbre internacional, básicamente marcada por la invasión de Rusia a Ucrania y la suba de la tasa de interés en Estados Unidos colocó mucha volatilidad en el mercado, con la particularidad del aumento de precios de las materias primas -esto resultó positivo para el sector exportador de Uruguay-, pero con la contracara de un aumento de la inflación en la mayoría de los países. Esto llevó a los diferentes bancos centrales a subir sus tasas, y este es uno de los factores que hará desacelerar el crecimiento el año próximo.

Mirando al 2023, ¿qué expectativas tiene para el negocio de Itaú y cuáles son los grandes desafíos?

Las expectativas de crecimiento del país y del negocio son positivos, aunque esperamos un enlentecimiento de los mismos. Como mencioné antes, los niveles de tasa para el endeudamiento de las empresas cambió y esto va a ser un factor de ajuste en los proyectos que tengan nuestros clientes por delante. Hay que recordar que se terminó un ciclo de casi 14 años de tasas súper bajas. Por otro lado, los precios de los commodities seguirán altos y esto es positivo.

¿Qué líneas de negocio ve con posibilidades de crecimiento en el país?      

Vemos oportunidad de crecimiento en el crédito para proyectos de infraestructura, agro, desarrollos inmobiliarios (real state) y proyectos asociados a sustentabilidad y que sean sostenibles. Esto es algo que Uruguay viene trabajando muy bien y prueba de ello fue la emisión internacional última que realizó el gobierno. Estamos apoyando esa agenda y es de nuestro interés acompañar a nuestros clientes en este sentido. También vemos espacio de crecimiento en el crédito a las familias y pymes. Tenemos equipos especializados para atender estas demandas.

¿Cómo ve posicionado a Uruguay en esta economía mundial y regional de hoy, con amenazas de recesión en algunas zonas del mundo e incertidumbres en el mercado laboral?

Vemos que el país tiene una agenda clara de apertura para capturar oportunidades para su gente, y debe aprovechar su fortaleza de país de calidad en su producción y estabilidad institucional que es un ejemplo en América Latina. Las amenazas que usted menciona siempre van a estar y al ser Uruguay un país chico debe continuar abriéndose al mundo para capturar las oportunidades que tiene. Vemos que el interés por inversores del exterior para invertir en el país es importante y esto hay que aprovecharlo.

¿Cuáles son las amenazas y los temas de preocupación teniendo en cuenta el escenario antes planteado?

Los niveles de tasa de interés internacional .Estados Unidos- asociado a un problema inflacionario como hace años no se vivía, las distorsiones en el comercio internacional generada por los conflictos bélicos y las consecuencias de la pandemia que aún estamos sufriendo.