Ahora, ¿qué va pasar en el mundo? Nadie lo sabe. Todos estamos confiados de que, a más tardar, el año que viene las cosas se empiecen a normalizar y de alguna manera empecemos a crecer. Hay algunas señales de que a Estados Unidos le va a importar menos la inflación, creo que vamos a enfrentar un escenario de cierta inflación internacional, de cierta debilidad del dólar, que en el fondo nos beneficia a nosotros y a la región.Todo parece indicar que Brasil va a caer menos este año de lo que se había previsto originariamente, por el lado de Argentina lo que hay es incertidumbre.El futuro, por definición, es incierto pero estamos en un momento en el que la incertidumbre es mayor a la usual.En el Presupuesto partimos de una situación en la que el producto corriente está varios puntos por debajo del producto potencial y la tasa de crecimiento es del 2.2%, es decir, un crecimiento bien bajo en términos anuales. Es decir, no tenemos una proyección fiscal que sobreestime la capacidad del gobierno de reducir el déficit fiscal en principio. Si las cosas van mejor, la economía se recuperará más rápido y nosotros mejoraremos el resultado fiscal.En la actualidad el nivel de deuda es del 75% del PIB, y al igual que sucede con el déficit es de los más altos de los países que tienen grado inversor. ¿Preocupa este punto de partida?Tanto preocupa que todo el Presupuesto está enfocado allí, en el sentido de preservar el equilibrio entre determinadas políticas sociales, seguramente las hagamos de manera más eficiente, tratando de sacar la grasa, pero hay que preservarlas. Además, tenemos que preservar el grado de inversor porque es un costo muy importante no tenerlo y no tenemos mucho margen. Yo ya no quiero hablar más de las herencias, pero la situación al inicio del periodo era harto complicada. El desempleo era 10.5%. Tuvimos cinco años donde la inversión cayó más de 25%, las importaciones y las exportaciones cayeron, en el empleo cayó 7.5% las horas trabajadas. Cuando uno mira el ingreso global por encuesta de hogares, el ingreso apenas crece.El producto estaba prácticamente estancado. Recuerdo haberle dicho a CRÓNICAS en 2016 que para mí hubo una recesión en 2015 que no estaba recogiendo la estadística oficial. A partir de allí, otros colegas estuvieron trabajando el tema y estamos de acuerdo de que algo pasó aunque no tenemos claro qué. Yo creo que en el 2019 pasó lo mismo, en 2019 hubo recesión. Además de eso, la encuesta de hogares dice que los ingresos globales en términos reales entre 2014 y 2019 subió. ¿Cómo sube el ingreso? Cuando uno ve el total de ingresos por salarios privados cae en términos reales, sube el total de ingresos por salarios públicos que es el 24% de la suba total y el 75% de la suba total lo explican las transferencias que hace el gobierno: pasividades, seguro de desempleo y demás.Conclusión: Toda la suba del ingreso está explicada por transferencias del gobierno a costo de déficit fiscal, o sea que el país se endeudó para financiar transferencias. Esa situación es insostenible.Esa es la base con la cual salimos y, además, sin mejoras en políticas a largo plazo como, por ejemplo, en materia educativa que son el punto de partida para mejorar el crecimiento en el futuro.Un objetivo fundamental para este gobierno es el ataque frontal a la pobreza, para ello es esencial mejorar el nivel de la educación. También insistió mucho en la imperiosa necesidad de atender a la primera infancia. ¿Cuáles son los objetivos en este sentido?El Presupuesto tiene dos propósitos principales. El primero es reducir las brechas de pobreza que se han instalado, pero no en términos monetarios que se puede reducir fácil con una transferencia sino la brecha estructural de pobreza. Esa brecha la estamos viendo en que el 75% de los hombres en Uruguay no tienen terminada la secundaria, y el 59% de las mujeres. No hay forma en este mundo de acceder a una clase media razonable si no hay un nivel de educación, por lo menos con secundaria terminada. El otro objetivo es la retomada de crecimiento y que incluya a las clases medias que fueron las más olvidadas y la más castigadas en los últimos gobiernos, en especial, en los últimos 10 años. Hay una mirada integral que da lugar a la primera infancia- que es cuando se forman mayormente las capacidades cognitivas- y una atención general de manera de ir reintegrando a sectores a la educación formal. Hace 100 años el pasaporte a la clase media era terminar la primaria, saber leer y escribir y cierta aritmética, hoy sin secundaria terminada no se puede hacer nada.Lo que ha pasado con Uruguay en las pruebas internacionales es que hemos retrocedido frente a nosotros mismos en el puntaje, no solo en términos relativos.En Brasil, que tiene muchas más dificultades que nosotros, han mejorado los resultados en educación sobre sí mismos, ahí se ve la diferencia entre el éxito y el fracaso. En Uruguay, un 5% tiene niveles de excelencia y después más del 50% de los muchachos menores de 15 años no pueden resolver problemas mínimos, no tienen compresión lectora.La distribución del ingreso es la distribución del conocimiento. Uno gana por su valor agregado y el valor agregado es el conocimiento. Podemos hacer las transferencias que hicimos antes pero no estaríamos atacando la base que es lo que estamos haciendo ahora con un gran equipo en ANEP, en INAU y en ASSE.¿Es posible que se de ese necesario crecimiento sin más recursos para la educación?Yo hago la pregunta al revés, ¿qué pasó en los últimos 15 años con el presupuesto y cuáles fueron los resultados? Yo creo que ahí está la respuesta.Es notorio el manejo financiero austero que propone la Administración Central preservando el buen funcionamiento de los servicios esenciales. En este marco, ¿las empresas públicas avanzan y replican este esfuerzo?Sí, sus números lo están mostrando, están en la misma línea de austeridad y bajando los gastos que pueden bajar. En UTE la mayoría del gasto es la compra de energía a precio fijo por contrato, es algo ya dado. Lo mismo con ANCAP y el precio del petróleo. Se está cumpliendo con la caída del 15% y para el año que viene es una reducción ya menor adicional.¿Puede esperarse una rebaja en algún precio de los servicios públicos en el futuro?Yo creo que las tarifas hay que verlas en términos relativos. Con la inflación que tenemos pensar en rebajas en términos absolutos es difícil. También hay otro tema que es el valor del dólar que ha subido un poco, algo que el gobierno pasado tampoco hizo porque sostuvo en base a deuda una paridad cambiaria bastante irreal. Esa suba del valor del dólar se refleja en las finanzas públicas sobre todo en los bienes que compran. Por ejemplo, la energía eléctrica se compra en dólares, los equipos de Antel son en dólares, no en pesos. Si uno mira las tarifas públicas en dólares este año están en los menores valores en una década. Ha sido crítico del sistema de PPP impulsado por el gobierno del Frente Amplio. Incluso se ha referido a la herencia de “los cheques voladores” cuyo pago le han dejado a esta Administración. ¿Qué mecanismos se piensa implementar para convocar al sector privado a participar en proyectos de infraestructura? La mayoría de las PPP se están ejecutando en este periodo. Nosotros dijimos que es un mecanismo tortuoso y muy caro y en el mundo las experiencias no son muy buenas porque hay mucha renegociación de contratos. Hay que hacer las cosas y alguien los tiene que financiar, la virtud es tratar de transferir el riesgo al que hace la obra porque tiene un incentivo para hacerla bien. Intentaremos implementar el mecanismo llamado Crema que son los contratos de reparación y mantenimiento, en el cual también se transfiere el riesgo al sector privado, pero a un periodo más corto y, además, vamos a intentar de poner contratos razonables en el sentido de que las exigencias tienen que estar acordes al uso.A su vez, se está estudiando con el ministro Heber la posibilidad de ver algunas concesiones en la medida que se pueda.“Con la residencia fiscal, en el fondo, se busca atraer capital humano(…) tratamos de importar ese talento”.