El Banco Central del Uruguay (BCU) está atravesando por una “situación nueva” en su historia y que trae consigo nuevos desafíos para sus autoridades, según aseguró Tolosa en un encuentro con periodistas especializados del cual participó CRÓNICAS. Esta “situación bastante inédita”, según la calificó, es que cumplir con la meta de inflación se ha convertido actualmente en un “creciente desafío”, pero por primera vez debido al riesgo de sobrecumplir la meta. “Subcumplir, o sobrecumplir la meta, no sabemos bien cómo llamarle. (…) Errarle para abajo. Esta es una situación nueva para el BCU”, indicó Tolosa.
Desde que Uruguay adoptó el régimen de metas de inflación, el principal problema para las autoridades fue lograr que la misma bajara por debajo del techo del rango. Sin embargo, con la inflación actualmente en el 4,09% anual a noviembre, y con proyecciones en el horizonte cercano augurando nuevos descensos, el BCU se enfrenta al riesgo de que el Índice de Precios al Consumo (IPC) perfore “el piso” de la meta.
Tolosa defendió que para el BCU lograr una inflación más baja es “algo bueno para el país” y que, por tanto, la aspiración de la entidad es bajar la meta desde su nivel actual de 4,5%. Sin embargo, explicó que actualmente el objetivo es ese 4,5% y que “quien decide cuándo y cuánto debe modificarse es el Comité de Coordinación Macroeconómica”, del cual participa el BCU, pero que no es el único actor en la mesa (también participan autoridades del Ministerio de Economía y Finanzas).
“Actualmente vemos riesgo de errarle para abajo”, insistió.
Tasas a la baja
Esta situación fue la determinante para la decisión de bajar la Tasa de Política Monetaria (TPM) el pasado martes 23 de diciembre, llevándola de 8% a 7,5%. Esto la ubica en un “estado neutral”, es decir, aquel que “no contrae ni expande la economía” y por tanto “no debería afectar las condiciones económicas”, fundamentó el presidente del BCU. Sin embargo, Tolosa, aseguró que, evaluando la realidad macroeconómica actual y las proyecciones de inflación, seguramente haya nuevos ajustes a la baja en la tasa de interés, que podrían hacer que la política monetaria ingrese en una fase expansiva. Eso sería “algo histórico para el BCU”, según Tolosa.
Consultado respecto a cuál es ese nivel de neutralidad, Tolosa explicó que se trata de un dato “inobservable” que implica “ciertos niveles de incertidumbre” y que, por tanto, depende de ciertos condicionantes. Agregó que actualmente se está en proceso de revisión respecto a cuál es ese nivel y que en el próximo Informe de Política Monetaria se planteará cuál es ese nivel de neutralidad. Añadió que es muy probable que no se trate de un porcentaje determinado de la tasa de interés, sino que refiera a “un rango de neutralidad”. En tal sentido, indicó que es posible que aún haya más recortes en la TPM en futuras reuniones, y que, aun así, la misma permanezca dentro de la zona de interés neutral.
“Nuestra preocupación es la inflación”
Al ser consultado respecto a la baja de la inflación mayor a la prevista, Tolosa aseguró que la evolución del tipo de cambio fue “un factor muy importante”. “No esperábamos un tipo de cambio cayendo por debajo de 40 (pesos por dólar)”, reconoció el jerarca.
Subrayó que “una diferencia importante con el pasado” es que “este nivel de tipo de cambio hace que tengamos un desafío más grande para cumplir nuestra meta”.
Respecto al nivel de actividad, reconoció que el crecimiento estuvo por debajo de las expectativas del BCU, pero no ve un escenario de recesión en el corto plazo.
“Nuestra preocupación es la inflación. Es a lo que estamos mandatados. Nos importa lo que sucede con la actividad y el mercado cambiario en el sentido de que no nos está ayudando a cumplir nuestra meta de inflación”, concluyó Tolosa.