Economía
La economía crecería en torno a su ritmo tendencial, impulsada principalmente por el gasto privado
BCU redujo el riesgo de desalineamiento de las expectativas de inflación respecto al objetivo
La economía crecería en torno a su ritmo tendencial, impulsada principalmente por el gasto privado; la inflación se movería en una senda inferior a la prevista, y la tasa de política monetaria (TPM) se fijaría por debajo de lo esperado en el trimestre anterior. Así lo proyecta el Banco Central (BCU) en su Informe de Política Monetaria (Ipom) correspondiente al cuarto trimestre del año. Los mayores riesgos están asociados al escenario internacional y regional, mientras que, a nivel doméstico, se redujo el riesgo de un desalineamiento de las expectativas de inflación respecto al objetivo.
Fecha de publicación: 09/01/2026
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Redacción

En el tercer trimestre del año, la actividad económica mostró una moderación en su ritmo de crecimiento, con una expansión interanual de 1,2% y una contracción de 0,2% respecto al trimestre inmediato anterior, un desempeño peor al proyectado en el Ipom anterior. El PIB estuvo afectado por el cierre de la refinería de Ancap desde mediados de agosto, como consecuencia de la rotura de la boya petrolera, mientras que el resto de los sectores de actividad mostraron un mayor dinamismo, con un destacado aporte del comercio.

Respecto a la inflación, se destacó el descenso del IPC en el año móvil cerrado a noviembre (y que en diciembre volvió a caer -ver nota página 15-), que ya lleva dos años y medio consecutivos dentro del rango objetivo. La reducción de la inflación se explica por la caída de la inflación subyacente, manteniéndose en los últimos dos meses muy cerca de la meta. Esta dinámica estuvo liderada por los precios transables, influenciados por la debilidad global del dólar y la estabilidad de los precios de los principales productos importados.

Por su parte, las expectativas de inflación para el horizonte de política monetaria (24 meses), se mantuvieron estables en niveles históricamente bajos, lo que da cuenta de la consolidación de la credibilidad de la política monetaria. Este indicador, que sintetiza las tres encuestas disponibles, se ubicó en 4,9%, a tan solo 42 puntos básicos (pb) del objetivo de inflación. La mediana de la encuesta a analistas económicos se mantuvo estable (4,6%); la de operadores primarios se redujo en 13 pb (4,6%); mientras que la de empresarios se mantuvo en 5,5%. “En conjunto, las mediciones se encuentran en niveles históricamente bajos y dos de ellas están en línea con la meta puntual, implicando un anclaje de estas expectativas en torno al objetivo de inflación”, destaca el Ipom.

Proyecciones macroeconómicas

En el escenario base planteado por el BCU, la economía crecería en torno a su ritmo tendencial, impulsada principalmente por el gasto privado. No obstante, se advierte que esta proyección se enmarca en un contexto de elevada incertidumbre, debido mayormente al desempeño de la demanda externa. Las mayores dudas están asociadas a la marcha de las restricciones comerciales globales y los desafíos macroeconómicos de la región.

La inflación proyectada se ubica en una senda inferior a la prevista, manteniendo una convergencia desde abajo hacia el objetivo de 4,5% hacia el final del horizonte de política monetaria (HPM).

En este contexto, la trayectoria de la tasa de política monetaria (TPM) evolucionaría por debajo de la senda presentada en el informe anterior, en particular en el segundo tramo del HPM, manteniendo condiciones financieras equilibradas y contribuyendo al logro del objetivo puntual de inflación.

Riesgos y vulnerabilidades

El Ipom subraya que las proyecciones del escenario base se enmarcan en un contexto de riesgos y continúan sujetas a un nivel de incertidumbre históricamente elevado.

A nivel global, los principales riesgos refieren a: el ritmo de salida de la fase contractiva de la política monetaria en EEUU y Europa, las dificultades para sostener el dinamismo de la economía china, la situación macro-financiera de la región y la evolución de los conflictos geopolíticos y comerciales. A nivel doméstico, se mantiene el riesgo de desalineamiento de las expectativas de inflación respecto al objetivo, aunque la brecha de credibilidad se encuentra actualmente en niveles muy bajos.

En este último informe se resolvió reducir la probabilidad del riesgo de la región a medio-alta, principalmente asociado al avance del proceso de normalización macroeconómica en Argentina, si bien persisten elevados niveles de incertidumbre económica y política. Asimismo, a nivel doméstico, se reduce la probabilidad de ocurrencia del riesgo de desalineamiento de las expectativas de inflación.

El contexto global en el escenario base

La economía mundial mostró un desempeño algo más favorable que lo previsto, pese a la persistencia de tensiones comerciales y de un entorno de elevada incertidumbre geopolítica. Este comportamiento está apoyado en el dinamismo de la inversión asociada a nuevas tecnologías -en particular, a la inteligencia artificial- y por las expectativas respecto a su impacto sobre la productividad, con efectos relevantes en el sector real y en los mercados financieros, especialmente en EEUU.

En la región, las perspectivas de crecimiento para 2025 presentan señales algo más positivas. Las proyecciones para Argentina fueron revisadas levemente al alza, mientras que la actividad en Brasil mostraría algo menos de dinamismo, en línea con lo que se esperaba en el trimestre anterior, en un contexto de condiciones financieras algo más restrictivas y pérdida de impulso de algunos sectores

Por otra parte, los precios de exportación de Uruguay en 2025 mostrarían un descenso menor al previsto en el Ipom anterior, mientras que los precios de importación muestran una trayectoria levemente por debajo de lo que se esperaba.

 

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