El economista y gerente de la consultora Exante, Luciano Magnífico, dijo a CRÓNICAS que “el comportamiento del dólar en Uruguay ha estado muy en línea con lo que ha sido la dinámica de la divisa norteamericana a nivel internacional”, aunque la diferencia con el resto del globo es que Uruguay contaba “con una moneda muy apreciada en términos reales” antes del debilitamiento.
Acotó que el recorte de la TPM estuvo en línea con las expectativas de la compañía y “parece acertado que la respuesta del BCU a este escenario de inflación por debajo de la meta puntual de 4,5%, de apreciación fuerte de la moneda uruguaya y de bajo dinamismo de la economía, sea la de continuar flexibilizando la política monetaria”. Sobre las disposiciones del MEF, evaluó que “pueden ser un complemento a lo resuelto por el Banco Central”, aunque no esperan “ver efectos muy significativos”.
Respecto a las implicancias de una baja inflación, aseveró que “no es menos grave en términos de credibilidad” el hecho de, como lo definió Guillermo Tolosa, “subcumplir” la meta. Al mismo tiempo, hay implicancias en materia fiscal y de empleo. Indicó que “las cuentas públicas se gestionan en términos nominales” y “si se ejecuta el mismo gasto nominal previsto pero con menor inflación, el crecimiento de los egresos en términos reales es superior al programado originalmente y eso provoca un deterioro no previsto del déficit fiscal”. Por otro lado, “si la inflación baja más rápido de lo esperado y los salarios nominales ya están acordados, el salario real crece más de lo previsto” y representa un “desafío para los costos de las empresas” que podría llevar a que “aparezcan ajustes” en materia laboral.
Intervenir en el mercado de cambios “no debería ser la pauta”
Consultado por una posible intervención del BCU, dijo que “fue una estrategia utilizada con relativa frecuencia durante los anteriores gobiernos del Frente Amplio” y por eso la medida no resulta una innovación. Al margen de lo anterior, aseveró que “un dólar por debajo de $40 no parece compatible con que la inflación converja a la meta puntual de 4,5% anual” y por eso, de permanecer sin cambios, el diagnóstico refleja que “la política monetaria debe ser más expansiva” y “primero debería procederse con rebajas adicionales” en la TPM.
“No parece conveniente que el Banco Central intervenga en el mercado de cambios con una TPM en niveles de 6,5% anual y cuando todavía podría tener margen para algunos recortes adicionales de la tasa de interés de referencia. Eso no quita que eventualmente el BCU pueda realizar alguna intervención muy puntual, pero nuestra visión es que no debería ser la pauta”, consignó el representante de Exante.