El último Informe de Política Monetaria (IPOM) del BCU establece un escenario base que incorpora “un contexto internacional menos adverso que el considerado durante la fase más aguda del conflicto en Medio Oriente, aunque todavía sujeto a incertidumbre”. Los precios internacionales continúan ubicándose por encima de lo previsto en el informe anterior, mientras que las condiciones financieras globales permanecen relativamente favorables.
Las perspectivas de crecimiento para la actividad global se mantienen en torno al 3%.
En el plano local, se destaca que las proyecciones continúan ubicando a la inflación en una trayectoria de convergencia hacia la meta de 4,5%, con expectativas ancladas a dicho objetivo y sin evidenciar efectos de segunda vuelta derivados del shock de oferta. No obstante, se proyectan niveles superiores a los previstos en el IPOM anterior.
Por su parte, la actividad económica retomó dinamismo al comienzo de 2026, registrando un crecimiento desestacionalizado de 0,8% en el primer trimestre. Este desempeño estuvo impulsado principalmente por el consumo privado, en un contexto de evolución favorable del empleo y de los salarios reales. Sin embargo, la inversión permaneció relativamente rezagada. La brecha de producto se mantuvo en terreno negativo y próxima a cero, lo que sugiere ausencia de presiones inflacionarias desde la demanda.
Las proyecciones se mantienen prácticamente incambiadas respecto a lo previsto en el informe anterior. La economía continuaría expandiéndose en torno a su ritmo de crecimiento tendencial durante el horizonte de proyección, impulsada por el consumo privado y acompañada por una recuperación gradual de la inversión y de las exportaciones.
Riesgos equilibrados
En el corto plazo persisten riesgos al alza asociados a la evolución de la inflación de servicios, los riesgos climáticos y la incertidumbre geopolítica. Sin embargo, estos factores son compensados por expectativas ancladas, una brecha de actividad levemente negativa y la perspectiva de reversión gradual del shock de oferta actualmente en curso. “En consecuencia, la evaluación global es que el balance de riesgos para la inflación se mantiene aproximadamente equilibrado en el horizonte de política monetaria”, señala el informe.