Juan Pedro Mir: “La segmentación territorial del sistema hace que se complejicen los aprendizajes”

Tres de cada cuatro estudiantes no tienen habilidades matemáticas básicas, según informe regional del BID

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial publicaron un informe sobre educación en América Latina y el Caribe, con base en los resultados del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos 2022 (PISA, por sus siglas en inglés). A propósito, CRÓNICAS dialogó con el expresidente de Eduy 21, Juan Pedo Mir, quien hizo énfasis en la posición de la población más vulnerable dentro del sistema educativo. 

Por Antonella Aguinaga – @antoaguinaga15

El sistema educativo de cada país es uno de los entramados más complejos de analizar y transformar. En ese sentido, arrojó que tres de cada cuatro estudiantes no puede demostrar habilidades matemáticas y uno de cada dos no cuenta con destrezas básicas de lectura. 

Los resultados derivaron en que los especialistas observen una crisis en los sistemas educativos de la región. Con el objetivo de entender la situación, el BID publicó el informe, “El aprendizaje no puede esperar: Lecciones para América Latina y el Caribe a partir de PISA 2022″, basado en tres criterios: los recursos económicos invertidos, la cobertura y eficiencia, y los aprendizajes logrados. 

Situación regional

Para Mir, los resultados son “predecibles” y agregó que es un tema sobre el que los especialistas advierten desde hace más de 10 años a través de las pruebas Terce (Tercer Estudio Regional Comparativo y Explicativo).

Por este motivo, el especialista consideró que la situación educativa en la región está vinculada a efectos sociales y en especial a la importante segmentación que existe en el sistema. 

En ese sentido, resaltó que los sectores más vulnerables de la población son los que demandan mayor atención, tiempo y otro tipo de modelo curricular. “La solución es presupuestal, política y didáctica”, afirmó. 

Población más vulnerable

Según Mir, existen factores externos que inciden en la permanencia y alcance de los menores de contextos vulnerables. 

Consultado sobre la relación que guardan los ingresos económicos del hogar con el rendimiento educativo, el especialista sostuvo que la conexión es “estrecha”. Otro aspecto fundamental destacado por el especialista es el apoyo y acompañamiento por parte de las familias. 

Respecto a los problemas de la región, el entrevistado se refirió a los altos índices de pobreza infantil, a pesar de que los efectos del sistema se perciben de forma clara en las poblaciones excluidas. Además, agregó que los problemas estructurales se ven reflejados en las dificultades para alcanzar niveles de posgrado.

Mir sostuvo que parte del problema de la población vulnerable en el sistema educativo está vinculado a problemas de cuidado, territoriales y de calidad en oferta cultural.

Uruguay: segundos en el peor escenario

El estudio realizado por el BID compara la situación de 56 países, diez de ellos de América Latina, dentro de los cuales Uruguay se ubicó en el segundo lugar. La tabla fue encabezada por Chile (0,44), luego Uruguay (0,43), y Argentina (0,42).  

“Si bien Uruguay tiene una tasa de pobreza infantil alta, para la región es la más baja”, destacó el entrevistado y agregó que el país salió segundo “dentro del peor escenario”. 

Respecto a la reforma educativa que atraviesa Uruguay, Mir sostuvo que el marco curricular común “es un camino correcto”, además de una mayor inversión y la extensión del tiempo pedagógico. Por otra parte, sostuvo que existe la necesidad de volver a posicionar a las instituciones como lugares de contención social y enseñanza. 

Uruguay atravesará durante el 2024 las elecciones presidenciales y en materia de educación el analista subrayó que el tema “no mueve la aguja”. Sin embargo, deseó que los partidos políticos puedan sostener la agenda 2025 – 2030 con mayor énfasis en la transformación educativa. 


Obstáculos del sistema

Mir observó algunas carencias que presenta el sistema educativo uruguayo y sostuvo que uno de los aspectos más destacados -además del rol de los maestros- es la falta de coordinación y acompañamiento entre el sistema de salud y el educativo. “El objetivo es hacer una integración de las prestaciones psicológicas, psicomotrices y psicopedagógicas”, dijo Mir y agregó que “la segmentación territorial del sistema hace que se complejicen los aprendizajes”. 

Además, el exdirector de Eduy 21 hizo énfasis en que la interrupción del calendario curricular resulta en inconvenientes de rendimiento. “No creo que vaya a haber cambios sustanciales si los niños no van más seguido a la escuela y el liceo”, dijo Mir, y agregó que los alumnos pierden entre uno y dos meses de escolaridad todos los años.