“Sobre comercio internacional, Massa es proteccionista y Milei ignorante”

Andrés Malamud, analista político argentino

Luego de intensos meses de entrevistas, actos y polémicas políticas, el próximo domingo los argentinos decidirán entre Sergio Massa y Javier Milei. El candidato oficialista lucha por representar el peronismo, desmarcándose del actual gobierno y dejando de lado el mote de “kirchnerista”. Milei, por su parte, modera su discurso luego de acordar el apoyo de una fracción de Juntos por el Cambio (JxC), manteniendo sus cartas de “anticasta” y las apuestas a cambios económicos de corte liberal. Para analizar la siempre compleja realidad al occidente del Río Uruguay, CRÓNICAS estableció conexión internacional con Andrés Malamud. 

Por Matías Kapek | @matias_kb


En conexión internacional con CRÓNICAS
Andrés Malamud es un académico argentino nacido en la ciudad de Olavarría con formación de licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad de Buenos Aires (UBA) y de doctor en Ciencias Sociales y Políticas por el Instituto Universitario Europeo (EUI). Residiendo actualmente en Portugal, se desarrolla como investigador principal en el Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad de Lisboa.


En la recta final

-Javier Milei (22 de octubre de 1970). Diputado por la ciudad autónoma de Buenos Aires desde el 10 de diciembre de 2021, es líder y fundador de La Libertad Avanza (LLA). Autodefinido como liberal libertario, ejerció tareas como docente y asesor económico en el campo privado. En la candidatura a la vicepresidencia lo acompaña Victoria Villarruel, también diputada nacional.
-Sergio Massa (28 de abril de 1972). Ministro de Economía desde el 28 de julio de 2022, se presenta en representación de la coalición Unión por la Patria (UP). Se reivindica como peronista y ha desarrollado una larga carrera en la gestión pública ocupando puestos como diputado nacional, intendente de la ciudad de Tigre y director de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES). Su candidato a vicepresidente es Agustín Rossi, actual jefe de Gabinete de Ministros.

-¿Entre qué opciones decide Argentina el domingo? ¿Cómo las definiría?
-Argentina decide entre un candidato peronista y otro no peronista, como siempre.

-¿Cómo analiza el debate? ¿Qué tipo de repercusión cree que puede tener en la elección?
-El debate enfrentó a un político profesional con un amateur indisciplinado. No conozco estudios que hayan medido el impacto entre los indecisos.

Escenarios ante posibles victorias

-Más allá de las propuestas, está el contexto político y el marco institucional. En caso de una victoria de Milei, ¿tendrá un margen para maniobrar? ¿Cómo imagina el funcionamiento parlamentario?
-Sí, Milei se encontrará en hiperminoria en el Congreso. Para durar y gobernar necesitará el apoyo completo de JxC -no le alcanza con los treinta legisladores que siguen a Mauricio Macri- o de los gobernadores peronistas del interior, que son más conservadores que kirchneristas.

-Por su parte, Massa ha mostrado una tendencia a desmarcarse del actual gobierno, señalando que si gana será su gobierno. Teniendo en cuenta el peso histórico del kirchnerismo, ¿es posible que logre el apoyo para tener el control como plantea?
-La tradición del peronismo es alinearse detrás del ganador. Massa probablemente sepa honrar esta tradición, lo que no augura nada bueno para Cristina Kirchner.

JxC: su elección, rol actual y en un posible gobierno de Milei

-Luego de la primera vuelta, el movimiento más significativo fue el apoyo de Patricia Bullrich a Milei y el resurgimiento en esa línea de la figura de Mauricio Macri. ¿A qué responde el compromiso que ha tomado el expresidente de involucrarse activamente en esta instancia de la campaña? ¿Es más por afinidad con Milei o por miedo de lo que le pueda pasar si gana Massa?
-Ambas cosas; Macri siente más afinidad ideológica por el trumpista Milei que por el partido obamista que él mismo fundó, pero además sus perspectivas de perder la libertad aumentan con un gobierno peronista.

-Desde afuera se veía que el contexto podía ser favorable a una posible victoria de JxC, sin embargo, este movimiento quedó relegado a ser la tercera fuerza. ¿A qué se debió su fracaso? ¿Considera que fue una posibilidad desaprovechada?
-Por supuesto. La convicción de tener la elección ganada hizo que los dirigentes de JxC se encarnizaran en la pelea interna, destruyendo el valor de la marca y la nitidez de su mensaje.

-¿Qué va a pasar de aquí en adelante con JxC? ¿Ve factible la posibilidad de que algunos de sus miembros se sumen a una coalición con LLA? ¿Esto implicaría la desaparición del bloque?
-En Argentina las alianzas sólo rigen durante el proceso electoral: lo permanente son los partidos. JxC ya era una ficción en el gobierno y estaba prendida con alfileres en el congreso, donde no fue capaz de nombrar un presidente del interbloque de diputados durante los últimos dos años. Lo único que mantiene unidos a la UCR y el PRO es que varios de sus diez gobernadores tienen un vicegobernador del otro partido, y dependen de la estabilidad de ese acuerdo para mantener la gobernabilidad provincial.

La realidad argentina y el contexto regional

-Ha hablado de “la estabilidad del Atlántico contra la inestabilidad del Pacífico”. ¿Cómo analiza lo que está sucediendo en Argentina en el contexto regional? ¿En qué escenario el país podría seguir perteneciendo al grupo de países políticamente estables y en qué escenario podría perder ese lugar?

Si gana Milei, Argentina será políticamente inestable como Perú; si gana Massa, será estable como Brasil. Su economía seguirá siendo más parecida a la de Venezuela.

-Desde Uruguay interesa lo que pueda pasar con la política internacional de Argentina, su posición frente al Mercosur y el empuje que un nuevo gobierno puede generar para que el bloque pueda abrirse al mundo. Uno imagina a Massa alineado a la posición que hoy tiene Lula Da Silva, pero Milei, en ese sentido, por momentos genera dudas. ¿Cómo analiza a ambos candidatos en esa materia?
Sobre comercio internacional, Massa es proteccionista y Milei ignorante. Lo más probable es que el Mercosur siga dependiendo de la posición brasileña, que es esencialmente proteccionista.