Entrevista
Carlos Mazal, exdirector ejecutivo de la Organización Latinoamericana de Desarrollo Pesquero y exdirector para América Latina y el Caribe de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual de la ONU
“La prospectiva sísmica y la actividad pesquera son perfectamente compatibles”
Para Uruguay sería “muy importante” encontrar petróleo, afirmó el experto internacional Carlos Mazal en entrevista con CRÓNICAS. También destacó que sin prospección sísmica no se puede avanzar a esa meta que todos los uruguayos compartimos. Para que sea “compatible” con la industria pesquera, es fundamental que se empleen los “estándares más altos del mundo”. Para ello, fue enfático en la necesidad de realizar acciones coordinadas, vía Cancillería, con Noruega, en el marco de cooperación del EFTA, de la cual dicho país es miembro y fue recientemente ratificado por Mercosur. Por otro lado, señaló que, en la industria pesquera local, se pueden alcanzar los US$ 600 millones en cinco años “si se quitan las trabas y los sindicatos dejan trabajar”.
Fecha de publicación: 24/04/2026
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Por:
Redacción

-¿La prospección sísmica es compatible con la industria pesquera en Uruguay?

-Sí, y está comprobado, a través del ensayo y error de ciertos países que han pagado los errores. La prospección sísmica es compatible con la industria pesquera. He estado en contacto con Noruega en varias reuniones. A Noruega, en este marco y manejado desde Relaciones Exteriores, hay que subrayarla, porque el gran negociador en el EFTA fue Cancillería, donde la viceministra Valeria Csukasi es quien tiene los vínculos y la confianza de que esto puede encuadrarse dentro de un marco de cooperación. Lo que ofrece Noruega es compartir su experiencia en ambas actividades. Evitar errores como los que ellos cometieron.

Nosotros necesitamos petróleo y para Uruguay sería sumamente importante tenerlo. Y aquellos que digan que no, están del lado equivocado. Por otro lado, en la industria pesquera local se pueden alcanzar los US$ 600 millones si se quitan las trabas y los sindicatos dejan trabajar, y la Dinara de destrabar obstáculos. Se crean cientos de trabajos, se generan impuestos y se contribuye a la seguridad alimentaria uruguaya y mundial.

-¿No se llega tarde en el tema, si se toma en cuenta la transición energética y el foco que ha puesto, por ejemplo, Europa?

-Creo que no. He estado en reuniones con lobistas petroleros en Estados Unidos escuchando, donde estaban todos, y esto va a ser un mix de fuentes energéticas por los próximos 60 años, al menos. Ellos manejan ese horizonte. Y quedaron contentos. De hecho, Biden estaba empezando a explorar más. Trump es “drill, baby, drill”, guste o no. El tema se está agotando en todas partes porque la energía renovable también es cara, no hay la suficiente inversión y las promesas de sumas billonarias no se cumplen ni se cumplirán. De los compromisos adquiridos solo hay un 10% de cumplimiento.

-En definitiva, es una decisión que convive y que no compite con la transición energética y la matriz actual que tiene Uruguay.

-Perfectamente. Somos el país que paga más de gasolina y somos de los pocos que no tiene absolutamente nada. Habría que ver si hay o no hay, y para eso debemos llevar adelante esta exploración sísmica que, reitero, es perfectamente compatible con la pesca. Reitero que, para hacerlo bien, hay que hablar con los países que lo hicieron y que pagaron los errores, como Noruega. Ellos ofrecen evitarnos el precio de equivocarnos nosotros.

-¿Cómo fue su intercambio con los noruegos?

-Informal. Se dio en reuniones de Naciones Unidas, donde tratamos temas marítimos. Resultó una coincidencia. Noruega está entre quienes mejor manejan ambos temas. Totalmente sustentable. Ya pagaron el precio de equivocarse. Hay otros países también, pero Noruega es el país ideal para esto. Está fuera de la Unión Europea (UE), es un país ejemplar, una democracia plena y con anticorrupción. Debemos acabar con esta discusión que en Uruguay termina siendo una división. En este proceso debería estar el Ministerio de Relaciones Exteriores en el marco del EFTA, después se sumarán otros sectores. A la vicecanciller Valeria Csukasi la conozco hace mucho tiempo y es una negociadora muy seria y respetada globalmente. El sector pesquero está dispuesto bajo esa fórmula.

-¿Imagina que este gobierno y la Cancillería avanzarán en esta línea que usted menciona?

-Sí. Creo que no hay muchas alternativas. No puede ser que vengan barcos sin que uno sepa cómo y por qué, por más que sea de cualquier país. Nosotros tenemos 350 millas de Zona Económica Exclusiva. Es una excepción a la regla y un logro enorme. Ahora tenemos más territorio marítimo que terrestre y nos está mirando todo el mundo, no podemos cometer errores, es un tema serio. La imagen de Uruguay está en juego y no hay que hablar tanto, sino ir por el camino correcto. Ver quién ya lo hizo, quién lo hizo bien y quién ya pagó los costos de equivocarse primero.

-¿Qué escenario se abre para Uruguay de cara al largo plazo, pensando en la posibilidad de que finalmente se encuentre petróleo?

-Sería un gran alivio para el país, si es bien manejado. Soy de los que creen que, con el hierro, donde tenemos reservas comprobadas, además del petróleo, todo debería ir a un fondo para educación en el futuro. Entonces, con el hierro y finalmente con el petróleo, podemos juntar un buen caudal de dinero, destinado a un fondo, sin repartirlo en sueldos.

-¿Y qué Uruguay proyecta esta decisión para los próximos 30 o 40 años?

-Con esto, con un buen manejo del Estado y los privados, porque no es todo Estado, lo veo mucho mejor de lo que estamos ahora. Hoy veo un país dividido, algo que me preocupa. Parecería que la gobernanza, por lo menos hasta ahora, no ha comenzado a funcionar. Esto es una crítica sin tintes políticos, es lo que uno observa. Y duele, también. Mientras esto no se use para fines políticos o para el 1% del 1% y ese tipo de cosas, le va a traer bienestar a Uruguay, y todo lucirá mejor. Porque actualmente estamos pasando un momento difícil.

“Hay que hacer gestos y no ir a cumbres de ideologías perimidas, porque ese no es el Uruguay”

-¿Cómo observa a Uruguay posicionado a nivel geopolítico? Recientemente Oddone se reunió en Estados Unidos con potenciales inversores, algo que es su desvelo desde el día uno.

-Yo vivo en Estados Unidos y voy seguido a Washington. No hay una gran voluntad de inversión en Uruguay, porque es lo que ellos llaman wait and see. Están esperando que Uruguay tenga un rumbo y lo defina, para poder traer inversiones a un país que es caro. Esa es la verdad. Y también veo que otros países están esperando, como también otros ya se han ido. En definitiva, los países están esperando ver cuál será el rumbo de Uruguay. Que garantice las inversiones, que el sector privado sea parte, y lo otro es Trump, guste o no. Es difícil que le guste a alguien, pero Uruguay no se puede poner en contra y, lamentablemente, aparecemos en el mapa con una especie de interrogante. Junto a Brasil, Uruguay ya ha sido declarado por fuera del grupo y a nosotros nos siguen teniendo mucha paciencia. Nos regalaron un avión de inteligencia, que no vi que fuera agradecido, pero lamentablemente la política es cruel. Hay que hacer gestos y no ir a cumbres de ideologías perimidas, porque ese no es el Uruguay. Este es un país que no importa conflictos, exporta paz. Esa es nuestra tradición y así nos ven. Somos un país moderador y moderado, sin grandes ambiciones, no somos una amenaza para nadie, por eso somos respetados, o al menos por eso antes nos respetaban. En definitiva, en este momento nos veo a la deriva, en un mundo que está a la deriva y no estamos haciendo mucho. Yo le quiero dar el beneficio de la duda al presidente, pero déjenlo pensar y dótenlo de herramientas para que él, principalmente en temas internacionales, se maneje con soltura. Un profesor de Historia tiene muchos méritos y la capacidad para razonar sin que lo presionen sus propios socios. Déjenlo en paz.

-A su vez, el presidente Orsi viajó a España a reunirse con presidentes progresistas, que han estado públicamente en contra del gobierno de Trump. ¿Qué señal da, teniendo en cuenta lo que menciona?

-Yo vinculo el progresismo con el progreso y, si bien se dicen progresistas, en Uruguay somos “progres en conserva”, porque no hay mucho progresismo de verdad. ¿Qué hizo Uruguay para ganarse la confianza? Hubo una cumbre de países, en el Escudo de las Américas, promovida por Estados Unidos, y Uruguay no fue invitado. Eso ya es una señal. No les interesa Uruguay y no hacemos nada por enviar una señal positiva. Es más, seguimos apoyando a Venezuela y decimos que es una “democracia diferente”. No queremos ni aceptar que es una dictadura cruel. Siguen con presos políticos, tortura, secuestros, nada de democracia aun sin Maduro. No decir que Venezuela es una dictadura es inconcebible. ¿Y cómo Estados Unidos te va a ver con buenos ojos si te juntás con Pedro Sánchez, con Lula o Petro, que para ellos representan el mal? Hay que olvidar si Trump cae simpático o no. Es ser pragmático, lo que no quiere decir claudicar.

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