Menú: El entrevistado degustó el clásico matambre a la leche con puré de papas de La Corte, que acompañó con Sprite Zero.
-¿Cómo valora la decisión de CA de dar los dos votos necesarios para aprobar la Rendición de Cuentas en Diputados?
-No me sorprende en lo más mínimo. Todos sabíamos que CA le iba a dar los votos al Frente Amplio (FA), porque es absolutamente funcional al FA desde que se inició este gobierno. Muchos actores del gobierno y el oficialismo sabían de antemano esta situación, y lo que hicieron durante este mes es digno de las mejores actuaciones de la Comedia Nacional. Les faltó llorar, porque sabían que contaban con los votos para tener Rendición. Y CA confirma que es el caballo de Troya del Parlamento, porque llegó arriba de un planteo de la Coalición, y se ha vuelto funcional al gobierno. Por lo tanto, no sorprende y el tiempo pondrá las cosas en sus justos términos y será la ciudadanía la que juzgue las conductas políticas. No aprobar en general la Rendición de Cuentas era, de alguna manera, hacer un balance del primer año de la gestión del gobierno. Y era natural y lógico que CA entendiera que haya habido una buena gestión durante el último año, porque ha participado ayudando al gobierno en las votaciones más importantes. Yo creo que CA va a pagar las consecuencias de las decisiones que está tomando.
-Sin embargo, ¿se valora positivamente lo que dejó la negociación al respecto de retirar los artículos que reasignan partidas del rubro funcionamiento de las Fuerzas Armadas y de aumentar la condicionalidad del cobro de asignación única para la infancia?
-Pasar del 20 al 40 la verdad que no hace la diferencia. No nos parece algo que cambie nada al proyecto. El mensaje que se sigue dando es que no importa tanto mandar a los niños a la escuela o atenderlos sanitariamente. Los logros que CA proclama no son más que una forma de justificar lo que desde un primer momento tenía resuelto, que era apoyar al FA.
-¿Esta decisión de CA le cierra las puertas de la Coalición en 2029?
-Creo que no. Ojalá la dirigencia de CA reflexione y pueda en el 2029 comparecer en el marco de la Coalición Republicana. Nosotros tenemos que volver al gobierno, y para ello debemos tener la mayor amplitud para recibir a todos aquellos que entiendan que es necesario cambiar. Obviamente que, si CA sigue siendo funcional al Frente, no será muy creíble que vote con la Coalición en 2029. Hoy está mucho más cerca de integrarse al Espacio 609 que de integrarse a la Coalición.
-¿Cómo interpretó el discurso del expresidente Lacalle Pou?
-No me pareció un discurso novedoso a lo que ya conocíamos de Lacalle Pou, que siempre fue un dirigente político que transitó por el centro del escenario político. Él llegó a la primera elección presidencial con el lema "Por la positiva". Y en 2019 también llegó con ese talante de unidad. Por eso, el posicionamiento de su discurso no me pareció extraño. Reafirmó algunas cosas con las que me siento identificado, que es una concepción batllista. Puntualmente dijo que, para ejercer la libertad, hay que tener una vivienda digna, educación, y que no se puede ser libre si no se tienen las necesidades básicas cubiertas. Y eso es de una impronta batllista innegable. Además, creo que es muy certero el rumbo que marcó, porque no hay duda de que si queremos conquistar a los electores necesarios para volver a ser gobierno, debemos buscar a aquellos que hoy están un tanto desencantados con lo que está haciendo el gobierno y con las promesas incumplidas del FA.
-¿Hay consenso en la interna del Partido Colorado (PC) sobre el lema único de cara a 2029?
-Diría que estamos discutiendo y que es un proceso que estamos transitando. Hay distintas posturas. Personalmente, soy partidario de que es fundamental comparecer en un lema común en 2029, para que no ocurra lo que pasó en octubre de 2024, donde los partidos de la coalición tuvieron más votos que el FA, pero el FA obtuvo más bancas que la Coalición. No podemos volver a cometer ese error, porque la mayoría parlamentaria que tuvo el FA en 2024 en octubre, con más senadores que la Coalición, de alguna manera condiciona la campaña y el eventual resultado del balotaje. Una cosa es llegar al balotaje con una mayoría parlamentaria que te va a garantizar la gobernabilidad y otra es no tenerla. Por eso, soy partidario de que en 2029 comparezcamos todos los partidos de la coalición en un lema común, en lo que yo entiendo que sería un lema técnico electoral. Los catastrofistas y los que se oponen a esta idea, hablan de la desaparición de los partidos, que es algo absurdo. No se diluye, por un acuerdo electoral, tanta historia y tradiciones. Los partidos van a seguir funcionando como siempre, lo que va a cambiar es la forma de acumulación política, porque es la herramienta electoral que tenemos para sumar los votos.
-¿Y es Lacalle Pou quien tiene la última palabra sobre esto?
-No. Obviamente que Lacalle Pou es un actor importante y es la figura preeminente del Partido Nacional, pero debe ser un acuerdo y un consenso de los partidos de la Coalición. Aspiro a que, en este tiempo, los dirigentes conversemos y lleguemos a tomar la decisión correcta, que yo creo que es esa. Además, nos lo indica la evidencia. Unidos podríamos tener mayor representación parlamentaria que yendo separados.
-Casos como el de la votación al fideicomiso de Mario Bergara en la Junta Departamental de Montevideo evidenciaron cierta fractura entre los dos sectores mayoritarios del partido. ¿Cómo conviven estas tensiones en la interna del PC?
-El clima de relacionamiento dentro del PC es muy bueno. Lo vemos en el Parlamento, donde hay representación de los dos sectores y en el Comité Ejecutivo Nacional. Estamos trabajando armónicamente, aunque tenemos en algunos temas diferencias, como el caso del fideicomiso de la Intendencia de Montevideo, como también hemos tenido visiones distintas en otros temas. Pero creo que hay una tendencia a dramatizar el disenso en el PC. Cuando hay diferencias entre los colorados sobre algún tema, se habla de división, pero no es así.
-¿Pero no identifica que hay una forma distinta de ejercer la oposición en determinados casos?
-El que mencionó es un caso puntual, pero diría que en el 95% de las veces estamos todos de acuerdo. El PC fue grande cuando tuvo sectores fuertes y liderazgos fuertes, que tenían enfrentamientos mucho más duros que las discrepancias que tenemos hoy. Por lo tanto, el PC hoy está en un buen momento porque después de mucho tiempo tiene sectores fuertes, potentes y con una presencia equivalente. Esto, de cara a una futura competencia colorada y una presentación colorada, dentro o fuera de la Coalición, va a ser muy positivo. De un tiempo a esta parte hemos tenido líderes que tenían cierta hegemonía, como Pedro Bordaberry en el anterior Vamos Uruguay, o cuando estuvo Ernesto Talvi. Al PC lo engrandece tener sectores fuertes y creo que venimos administrando bien esas eventuales diferencias que puedan surgir. En definitiva, son más las cosas que nos unen que las que eventualmente nos separan.
Allanamientos nocturnos “son una herramienta importante”
-¿Apoyaría una nueva consulta popular para los allanamientos nocturnos?
-Sí. Creo que son una herramienta importante. Pero todo pasa por la decisión política. Si desde el mando superior de la policía no hay una decisión política de enfrentar los problemas con firmeza, aplicando toda la ley y recurriendo a todos los recursos que tiene el Estado, difícilmente podamos combatir el crimen organizado. Y experiencias hay miles. Yo siempre hago mención al caso de Rosario, en Argentina: antes era una ciudad tomada por el narcotráfico y, con una acción deliberada, el Estado logró reducir los niveles de violencia. Bajaron casi a la mitad los homicidios. Antes no se podía andar por el centro. Hoy está pasando eso en Montevideo, porque hay zonas en las que la gente tiene miedo de salir a tirar la basura porque puede cruzarse con una bala perdida. Ya estamos en una situación en la que hay que actuar con firmeza, hacer más duras las penas y trabajar mucho en las cárceles. No puede ser que las cárceles sirvan para que se recluten criminales a las bandas. Y fundamentalmente, hay que tener acciones en el territorio. Debe haber presencia policial permanente en los barrios para proteger a la gente laburante. Eso supone saber que se va a desatar un conflicto, pero de otra forma, esto no tiene solución.