El presidente de la CCE, Leonardo Loureiro, señaló que el conflicto en el puerto de Montevideo genera un fuerte impacto en la actividad económica. Indicó que las paralizaciones acumulan casi 33 días en lo que va del año y afectan a toda la cadena logística, desde el transporte hasta las importaciones, exportaciones y transbordos. Además, sostuvo que el gobierno busca alcanzar un acuerdo, aunque tiene la esencialidad como instrumento sobre la mesa.
En cuanto a la reducción de la jornada laboral, Loureiro afirmó que el gobierno “no está promoviendo” la medida, sino que impulsa su análisis y discusión. Desde la CCE sostienen que no puede aplicarse de igual forma a todos los sectores, ya que en algunos casos no sería viable y podría requerir capacitación, formación o la creación de nuevos turnos. “Todos los sectores de actividad económica son distintos y habrá que analizar cuál es el impacto”, señaló. En ese sentido, indicó que varias cámaras empresariales están realizando estudios para evaluar sus posibles efectos sobre la economía.
Otro de los temas abordados fue la competitividad. Loureiro destacó el trabajo en torno a la ley que actualmente se encuentra en el Parlamento. Según explicó, los principales desafíos están en energía y logística, con especial énfasis en la situación del puerto y el costo de los combustibles y la electricidad. Para la CCE, es necesario analizar el marco regulatorio y cómo estos costos impactan en el precio final que pagan las empresas.
Finalmente, Loureiro señaló que la CCE aún no tiene cuantificadas las pérdidas generadas por el conflicto portuario, aunque advirtió que el impacto alcanza a distintos sectores de la economía. Explicó que las demoras pueden provocar pérdida de ventas, cambios en las condiciones de los negocios y mayores costos de almacenamiento. “Esos costos obviamente son muy altos. Estamos hablando de decenas de millones de dólares”, estimó.