Entrevista
Roberto Markarian, matemático y exrector de la Udelar
“El peligro no es la desocupación en sí, sino la falta de una formación adaptada a los tiempos actuales”
Pese a que entiende que han tenido buenas intenciones, Roberto Markarian considera que los últimos cambios realizados en la educación en Uruguay “no han dado resultados”, según explicó en entrevista con CRÓNICAS. A su vez, afirmó que la creación de la Universidad de la Educación “no va a modificar” el problema que existe detrás de la formación de profesores, pese a que entiende que es “defendible” que se busque otorgar estatus universitario a los educadores.
Fecha de publicación: 21/08/2026
Compartí esta nota
Por:
Redacción

-Recientemente publicó un libro en el que problematiza sobre el ejercicio de aprender e investigar matemática. ¿Qué lo llevó a escribir sobre este tema?

-El libro surge de las discusiones y charlas con periodistas en las que se me plantearon nuevos interrogantes e intereses que han aparecido a nivel general. Tuve la oportunidad de que me pidieran conferencias y poder desarrollar en ellas esta temática, sobre qué y cómo estudiamos la matemática y los miedos que aparecen en torno a la disciplina. En este punto hay una mezcla de psicología y neuropsicología, que también está reflejada en este proyecto. Ese es el origen de mi interés por este nuevo libro. Ahora, como voy a dar un curso de historia de la matemática uruguaya, que es un curso largo, puede que me entusiasme y escriba más al respecto.

-¿Qué lugar cree que tiene la matemática hoy en Uruguay?

-El papel que tiene la matemática, que yo diría que es así en todo el mundo, es el de una formación básica, que integra el currículum desde primaria, en todas las disciplinas, hasta secundaria y buena parte de todas las carreras terciarias. Y la razón de ello es que la organización del pensamiento abstracto se hace, tal vez no en primer lugar, porque el primer lugar cada uno lo ve como quiere, pero ocupa un lugar fundamental en las formalizaciones, tanto en física o química, como también en medicina, economía, psicología y demás disciplinas. En definitiva, la matemática está en todos lados y hay una notoria vinculación en los avances tecnológicos, tanto en los de ahora como en los de antes, pero particularmente ahora con el surgimiento de la inteligencia artificial (IA), que es lo último de lo último.

En cuanto a las dificultades, que son un tema importante en esta discusión, vienen de que el pensamiento abstracto trata de objetos no materiales y no tangibles, lo que la vuelve más complicada. Además, se deben tener en cuenta las dificultades extra, que a quienes estudiamos la disciplina muchas veces nos miran como los raros, que se entrelazan con los prejuicios y la estigmatización de la matemática, que surge entre los cuatro y los siete años de edad. Cuando la matemática se hace formal y aparece con símbolos, eso efectivamente no es numerización elemental, es otra cosa y hay que entender la operación y qué es lo que se está haciendo, y a ello me refiero con lo abstracto. Entonces, hay que ver el problema inicial y nuestras sociedades inyectan que la matemática va a costar.

-¿Y no cree que existe un problema en cómo se presentan los contenidos y en cómo se baja la matemática a los estudiantes?

-Ahí viene el problema de los profesores y los maestros. Hay un carácter hereditario en la dificultad, algo que se ha estudiado mucho en Uruguay y que se ha reflejado en mi último libro. Los maestros reflejan sus dificultades en el cómo enseñan la matemática, y lo que es más sorprendente, pero en Uruguay ha sido bien estudiado, es que las maestras en particular estigmatizan más a las niñas que a los niños, que es algo muy raro. Esto suelo decirlo con mucho cuidado, porque temo que me salte todo el mundo, pero ahora me encuentro que se asume que es así. 

-¿Cómo ve el nivel educativo hoy en Uruguay?

-Los últimos cambios en la educación están hechos con buena voluntad, yo no puedo opinar sobre por qué hacen una cosa o la otra, pero es muy evidente que no han dado resultados y algo no marcha bien. Hay dos niveles en este problema. Primero, creo que hay una gran segmentación social en la educación. Los estudios de Claudio Rama en su momento lo mostraban, al igual que las insistencias del actual gobierno, sobre la diferencia del nivel de asimilación y quizás también en el cómo se enseña, donde hay factores que no son exclusivamente educativos. Si un niño come mal y vive en un ambiente muy agresivo, no solamente en su barrio sino también en su casa, tendrá un impacto negativo en su educación. Y las diferencias no son solo entre privados y públicos. Si se mira una escuela en Pocitos y una de Cerro Norte, los resultados serán totalmente distintos.

-¿Estos problemas se solucionan con más presupuesto?

-Creo que el problema no es exclusivamente presupuestal, aunque hay problemas presupuestales, lo cual es evidente. La formación de los profesores tiene un vicio inicial que fue la separación del Instituto de Profesores Artigas (IPA) de la Facultad de Humanidades y Ciencias en el año 1945. Esto marcó un problema que lo tenemos heredado y que es muy difícil de modificar. La creación de la Universidad de la Educación no va a modificar el problema de la formación de profesores, porque va a consolidar alguna situación existente de la separación entre la formación avanzada.

-¿Y por dónde entiende que está motivada esa iniciativa?

-Viene motivada en que los profesores quieren tener estatus universitario, algo que es muy defendible y existe en muchos países.

-Pero usted entiende que no es el camino para solucionar el problema que menciona.

-Creo que la vinculación con el sistema público superior y con la Universidad de la República, para no dejar afuera o descartar a nadie, es necesario. No puede haber un enfrentamiento con esta situación. Yo no echo culpas acá, sino que veo el problema estructuralmente y entiendo que debería haber un esfuerzo por una mayor cercanía entre estas instituciones. Algo está ocurriendo, porque la subdirectora de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) hace poco hizo un planteo sobre el problema de la matemática en profundidad y contó que se están haciendo giras en el interior. Si eso va a resultar o no, no me animo a decirlo. Es notorio que hay carencia de profesores de Matemática. La cifra no la tengo clara, pero la mitad no son egresados de ningún lado y eso genera dificultades.

-¿De qué forma impactan los problemas en la enseñanza de la matemática en la educación financiera y en la economía de los uruguayos?

-Esto es categórico. Los aspectos financieros y económicos en general están ligados a este problema. La comprensión de distintos problemas por parte de la población está condicionada por su formación en matemática. Y no se trata de cuestiones de matemática avanzada, simplemente se trata de leer una gráfica, las proporciones y entender cómo se puede distorsionar la información al modificar escalas, que son aspectos muy sencillos. El desconocimiento de cosas básicas de la matemática, y del modo de pensar en matemáticas, influye negativamente en la educación financiera y en la percepción de los aspectos económicos de los uruguayos. Por eso los esfuerzos que se están haciendo para la inclusión financiera, promovida por organismos públicos y privados, son muy importantes, pero el problema está más atrás, en el inicio de la formación de cada persona. 

-Con el estado actual de la educación, ¿cree que se está desperdiciando capital humano que pueda traccionar la economía del país en el mediano plazo?

-Sin dudas. En estos tiempos en los que existe un cambio en las técnicas que se utilizan para hacer todo, no solo de IA, sino en la sistematización de la información, en la velocidad de las telecomunicaciones y demás sectores, no tener un buen training en estos aspectos es un problema, principalmente por la desocupación que va a existir en aquellos segmentos que no cuenten con una formación en estos aspectos. Creo que los datos que aparecen son cada vez más concluyentes, que muestran que el peligro no es la desocupación en sí, sino la falta de una formación adaptada a los tiempos actuales. Y no me refiero a la centralidad de la matemática, sino a un conjunto de técnicas avanzadas a los momentos y herramientas modernas. 

“Es notorio que hay una monopolización de muy pocas empresas y personas de la IA”

-¿Qué postura hubiese adoptado usted con la IA en este momento si fuera rector de la Universidad de la República?

-Hoy hay una discusión sobre el tema y me parece que se está dando bien. Hay dos aspectos a tener en cuenta. Uno es la centralización en muy pocas manos de las herramientas, que yo creo que se habla muy poco de este tema. Es notorio que hay una monopolización de muy pocas empresas y personas de la IA, que pueden darle un sesgo desviado a todo esto. Deciden la información que se pone en las grandes memorias, al igual que el modo en que deben pensar las máquinas. Por lo tanto, el peligro de que exista un sesgo en su utilización es un aspecto fundamental a tener en cuenta a la hora de pensar en regular la IA.

 

Estos personajes aparecen en esta nota
Roberto Markarian
Buenos Aires 484, CP 11000, Montevideo, Uruguay
Copyright (c) 2026 Crónicas Económicas. Todos los derechos reservados.