A los 18 años empezó a trabajar en un call center de atención al cliente y ventas de una empresa de telecomunicaciones. Era una época en la que acceder a una primera experiencia laboral no resultaba tan sencillo, por lo que aquella oportunidad terminó siendo bastante más que un primer empleo: le abrió las puertas de Itaú y marcó el comienzo de una trayectoria que lleva casi 18 años vinculada al sector financiero y de servicios.
Hoy, con 40 años, seis de ellos en OCA, combina su formación como licenciado en Administración y MBA con una especialización en medios de pago, productos financieros y transformación digital. Pero si hay algo que aparece como denominador común en su recorrido no son tanto los cargos como una inquietud: entender cómo el negocio puede resolver necesidades concretas de las personas.
“Lo que siempre me gustó fue entender cómo, desde el negocio, se pueden resolver necesidades reales de las personas”, explica. Esa búsqueda lo llevó hacia un ámbito en el que confluyen estrategia, tecnología, datos y personas, cuatro elementos que considera centrales para transformar una idea en una solución capaz de generar impacto en miles de clientes.
El desafío, justamente, es que la velocidad de esa transformación no da tregua. La inteligencia artificial está acelerando los cambios y elevando las expectativas de los consumidores. “Hoy los clientes comparan cualquier experiencia financiera con la mejor experiencia digital que tienen en cualquier industria”, señala. Para las empresas, estar a la altura de esa vara es el desafío; para quienes sepan combinar tecnología, datos y cercanía con el cliente, también aparece una oportunidad.
En ese proceso, no cree demasiado en las respuestas individuales. De hecho, una de las principales lecciones que rescata de su experiencia profesional es haber aprendido que “no tener todas las respuestas está bien”. Por eso valora especialmente a las personas que hacen buenas preguntas, cuestionan lo establecido y enriquecen las conversaciones. “Las mejores ideas casi nunca surgen de una sola persona, sino del trabajo colectivo y de la diversidad de perspectivas”, sostiene.
Esa mirada también explica una de sus preferencias en la oficina: las conversaciones. Se declara partidario del trabajo presencial porque entiende que muchas veces las mejores ideas aparecen en intercambios espontáneos que difícilmente se producen de la misma manera en otros ámbitos.
La misma lógica aplica a los equipos. Entre las enseñanzas que recibió de sus referentes en Itaú y OCA destaca una en particular: rodearse de personas mejores que uno y generar espacios donde todos puedan aportar. Más que perseguir un cargo determinado, dice haber encontrado motivación en asumir desafíos, aprender y construir valor.
Fuera del trabajo, las prioridades también fueron cambiando. De aquella pasión de toda la vida por el rugby y Carrasco Polo queda el vínculo con el club, pero hoy el centro está en otro lugar: su mujer, Ceci, sus hijos Alejo, Juan Juan y Lola y Vicente, el perro de la familia. En los momentos libres también hay espacio para el tenis y los amigos. Su Spotify, admite con humor, fue “copado” por canciones infantiles y de Peñarol.
Para seguir aprendiendo, alterna libros con blogs y podcasts sobre negocios y tecnología. Si tuviera que elegir un libro, menciona Working Backwards: Insights, Stories and Secrets from Inside Amazon, justamente porque plantea una idea con la que se identifica: una empresa no pone realmente al cliente en el centro por el simple hecho de declararlo, sino cuando diseña mecanismos concretos para hacerlo posible.
De cara a los próximos diez años no imagina necesariamente un cargo o una posición determinada. Se ve disfrutando de su familia y sus amigos, aprendiendo cosas nuevas y participando en proyectos que generen impacto. También quiere seguir construyendo equipos, desarrollando negocios y acompañando procesos de transformación que aporten valor a las personas.
En el fondo, la respuesta parece estar contenida en una frase sencilla que funciona como lema personal: “Siempre se puede hacer mejor”.