¿Qué análisis hace sobre la realidad de Canelones?
Canelones es un departamento variopinto, con un territorio diverso. Eso nos lleva inevitablemente a atravesar grandes y diferentes desafíos cada día, y en cada localidad. Ahora bien, la cuestión está en ver cómo responder a demandas infinitas, con recursos finitos. El hecho de contar con nuevas demandas, para un gobierno departamental es más que positivo. Saber que el vecino tiene interés en lo que pasa en su departamento es un motivante diario. Felizmente, podemos decir que gozamos de un favorable estado fiscal en la Intendencia. Está claro que eso no sucede solo, son procesos. Nos habla de más de 20 años de administraciones con herramientas y capacidades. La posibilidad de contar con espalda al momento de brindar soluciones de calidad es importantísima. Más aún en un gobierno departamental en el que nuestras competencias cada día son más abarcativas. Las tareas exclusivas de una intendencia hoy no son las mismas que años atrás. El famoso ABC va quedando en el pasado y, cuando las demandas se renuevan, en el marco de que tengamos capacidad para hacerlo, siempre vamos a responder. Hoy el gobierno de Canelones aporta avances en seguridad, saneamiento, educación, políticas habitacionales, que hace unos años eran impensadas. Hoy, lo que podemos asegurar es que Canelones avanza.
¿Cuáles son los cambios principales que le gustaría que los canarios pudieran ver al final del período?
Durante una administración uno debe responder a lo que le demanda la ciudadanía. Eso hace que los límites se transformen en difusos. No solo en cuanto al territorio, sino también en cuanto a la competencia y ejecución de las políticas. Un dato que han arrojado las recientes encuestas es que una de las principales preocupaciones de los canarios es la seguridad. Hemos podido aportar en este punto con diferentes inversiones que se transforman en un significativo apoyo a quienes nos cuidan; el Ministerio del Interior, por ejemplo, con la compra de cámaras de seguridad, 2000 en el período pasado, y se espera concretar la instalación de 1200 más en el presente período.
Sin embargo, no podemos desconocer una realidad. Canelones cuenta con alrededor de 500 personas en situación de calle, más de la mitad, en Las Piedras. Si al final del período logramos bajar ese número, para mí será un gran paso.
Ahora bien, en relación a nuestras competencias directas, por supuesto que nos gustaría seguir avanzando en la recolección de residuos, la mejora de la caminería rural y la pavimentación de calles. Es por eso que vamos a ejecutar el mayor presupuesto de la historia en obras para hacer un departamento más ágil, accesible, con mayores oportunidades y una mejor calidad de vida.
En materia de obras, ¿cuáles son los proyectos que considera prioritarios y qué importancia tienen para el departamento?
Una bandera insignia de la campaña y que en cuanto asumimos comenzamos a trabajar es la mejora de la movilidad, tanto a la interna de Canelones como en el área Metropolitana. En ese sentido, los equipos técnicos de las tres intendencias del área estamos trabajando en conjunto con el Ministerio de Transporte y Obras Públicas, en una propuesta que mejore el confort y reduzca los tiempos de viaje. Creo que sin dudas estamos ante una verdadera transformación que implica significativamente un antes y un después para Canelones.
Un hito para la Administración fue lograr los apoyos necesarios en la Junta Departamental para financiar el saneamiento de Atlántida. Esto, además, llevará a la concreción de obras viales y pluviales. Una obra que sin duda dará el impulso necesario para el balneario más importante de Canelones y su zona de influencia, para transformarlo positivamente desde el punto de vista ambiental, pero también desde el punto de vista económico; promoviendo la transformación de la zona en un polo de inversiones privadas que además redundará en beneficio de toda la costa canaria. Se suma a esto el prometido Hospital de la Costa, un compromiso asumido por el presidente Yamandú Orsi y ahora anunciado por la ministra Cristina Lustemberg. Una democratización del acceso a la salud pública de calidad y más servicios, es más calidad de vida para la gente.
Al financiamiento logrado para esta importante obra de saneamiento se le suma el presupuesto quinquenal récord en materia de obras viales nuevas en los 32 municipios del departamento y financiamiento extrapresupuestal, lo que implica una batería de obras muy importantes que se comenzarán a desplegar a partir del año 2027. Sin embargo, en este primer año de gestión estamos ejecutando y culminando obras por cientos de millones de pesos en varios municipios. El mantenimiento tanto de la infraestructura existente como la calidad de los servicios, también son parte central de los objetivos trazados.
En los últimos años, Canelones ha tenido un crecimiento importante en población, actividad económica y urbanización. ¿Cree que desde el gobierno departamental se ha acompañado esa evolución?
Este es un departamento que avanza permanentemente. La gente ha elegido a Canelones para vivir, invertir y trabajar.
El crecimiento de la población, de acuerdo al último censo, pasó de 520.000 habitantes a 608.000. El crecimiento inmobiliario da cuenta de ello, porque tener más personas que eligen Canelones para vivir también hace que una administración tome una espalda financiera considerable, que se transforma en calidad de vida para los habitantes.
Esto implica desafíos enormes para el gobierno departamental. Sin dudas la evolución de la población nos obliga a acompasar las políticas que el gobierno departamental genera. Canelones es un país dentro de un país, que produce de todo menos arroz. El departamento alberga el 60% de la producción vitivinícola; es uno de los motores de la producción agrícola del país, combinando la tradición y el trabajo familiar con la tecnología. También desarrolla el turismo en todas sus aristas, con bondades naturales que atraen cada vez más visitantes y que generan un gran crecimiento en el sector de servicios y hoteleros, tanto en temporada estival como en la desestacionalización del turismo con la ruta del vino, los lugares patrimoniales e históricos y el turismo rural.
También, la ampliación de espacios públicos, con polideportivos, pistas de patines y plazas para el esparcimiento de nuestros habitantes. Es importante colectivizar espacios como los centros culturales que se encuentran a lo largo y ancho de todo el territorio.
Canelones enfrenta desafíos vinculados a la gestión de residuos, el crecimiento urbano, el agua y la adaptación al cambio climático. En ese sentido, ¿cuáles han sido las principales políticas ambientales para este quinquenio?
En Canelones tenemos una línea continua de 20 años de trabajo en materia de gestión ambiental, con procesos que hemos ido desarrollando: desde un sistema de recolección de residuos que nos permitió dar un salto de calidad en cuanto a la limpieza, hasta el cuidado de nuestros humedales del oeste y un trabajo de franja costera con la comunidad.
La gestión de los residuos alcanzó un hito que para nosotros es un orgullo y es tener la primera ciudad del país sin contenedores en la vía pública, alcanzando el 100% de la ciudad de Canelones con contenedores intradomiciliarios. Esto facilita el reciclaje en origen y una mayor eficiencia en la recolección. Canelones es el departamento que más recicla, en términos absolutos: existen cinco centros de clasificación, generando además 74 puestos de trabajo directos.
A su vez, el programa Hogares Sustentables se encuentra en todo el departamento e implica no solo la clasificación de los residuos en origen, sino también la comunicación directa con los vecinos a través de los grupos de WhatsApp generados durante la entrega de los contenedores.
¿Qué lugar ocupa la cultura dentro de la gestión? ¿Qué proyectos destacaría en ese aspecto?
Si hay algo que nos sigue quedando claro, es que la cultura no es un gasto, es inversión. Democratizar el acceso a la cultura es clave. No solo por el reconocimiento que se merece la diversidad cultural, y nuestros artistas, sino por el valioso factor económico que trae consigo. Un espectáculo público de calidad dinamiza la economía, genera un avance en la industria hotelera, turística, gastronómica, e independiente. Eventos hoy internacionales como el Canelones Suena Bien, nos demuestran todos estos puntos.
Al mismo tiempo, es igual de importante continuar llegando al territorio con centros culturales y espacios de expresión para todas las edades. Que puedan acceder a la cultura el más chico, la más grande, artistas y espectadores, es el camino.