Entrevista
EN LA CORTE
“Orsi no es el mejor en generar un discurso en una rueda de prensa, pero es de los mejores gobernantes”
En entrevista con CRÓNICAS, Fernando Pereira garantizó que los uruguayos no tendrán una suba general de impuestos en lo que queda de este período de gobierno y aseguró que, hasta el momento, “no han tenido ninguna”. Por otro lado, afirmó que a este gobierno no lo votaron para “tirar la estantería”, algo que “no están haciendo” y que un proyecto de izquierda debe colocar el dedo en el platillo de la balanza que está “más desfavorecido”. Por último, subrayó que hace 20 años que el país no puede resolver el problema de seguridad, lo que calificó como “grave”.
Fecha de publicación: 11/09/2026
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Fernando Pereira, presidente del Frente Amplio
Por:
Oscar Cestau

 

Menú: El entrevistado degustó corvina con oliva y alcaparras, acompañado de puré de zanahoria y una Coca-Cola light.

 -Si tuviese que ponerle una nota al gobierno en este momento, ¿qué nota sería?

-Una nota muy buena. Primero, hay que entender el contexto. No se puede analizar una noticia sin contexto. Agarramos un país con problemas serios en sus cuentas fiscales y un 1% más de déficit fiscal de lo que esperábamos, y había que generar una Ley de Presupuesto que atendiera las demandas sociales y que, al mismo tiempo, equilibrara las cuentas fiscales, en un mundo que se quedó sin reglas a partir del 3 de enero de este año. Y fuimos capaces de hacerlo.

-Ha dicho que el Frente Amplio (FA) tiene un problema de gestión política. ¿Qué es lo que está funcionando mal concretamente?

-El FA debe tener, porque así lo exige su historia, un proyecto país, que se contrapone con el proyecto conservador, que no es de malas personas, sino de gente conservadora que cree en el modelo neoliberal de gestión y consideran que, si la economía crece, va a crecer la vida de la gente, algo que se ha demostrado que nunca ha sucedido. Un proyecto de izquierda debe colocar el dedo en el platillo de la balanza que está más desfavorecido. En la pobreza, en los trabajadores con menos recursos y en los jubilados con pensiones mínimas. Y no son decisiones aisladas, son las decisiones para desarrollarnos como país, como el fortalecimiento de las empresas públicas, los derechos ciudadanos para acceder a la energía y el internet, a una visión de la salud mucho más pensada en el paciente que en el resto y en distintas cosas más. Esto, colocado en un marco, que es el país productivo con justicia social, es parte de una gestión política que debemos hacer. Para tener ese país tomamos ciertas decisiones. Esto está sucediendo hoy. Y ese proyecto de país está en el programa del FA y estamos cumpliendo con ese programa, pero no estamos gestionándolo adecuadamente. A nosotros no nos votaron para tirar la estantería, y no lo estamos haciendo. Pero tampoco nos votaron para que no cambiáramos nada, y estamos cambiando. Pero esta gestión política no la estamos haciendo bien, ni en el partido ni en el gobierno.

-¿Por qué cree que la figura de Yamandú Orsi, teniendo en cuenta lo que muestran las encuestas, no ha calado en la población?

-No ha calado porque necesita más tiempo y maduración. Él mismo precisa sentirse cómodo en el lugar en el que está, pero tiene una virtud: está haciendo lo que le dijo a la gente que iba a hacer. Entonces, una encuesta es una foto que te puede agradar o desagradar. No puede pasar que, cuando termine el período, te mires al espejo y no te reconozcas. Y eso no le va a pasar a Orsi ni a su gobierno. Podremos ganar o perder la elección, pero no vamos a perder el alma. Orsi no es el mejor en generar un discurso en una rueda de prensa, pero es de los mejores gobernantes. Si tuviera que priorizar entre un buen orador y un buen presidente, siempre elegiría un buen presidente.

-¿Hay alguna decisión del gobierno de Orsi que, mirando estos meses de gestión, todavía no ha logrado resolver?

-Hay muchas, porque el país quedó con muchos problemas. Claramente quedó con un problema enorme en términos de seguridad pública, que no es culpa del gobierno anterior, aunque una parte sí lo sea. Claramente hace 20 años que no podemos resolver un problema de seguridad pública, y eso es grave. Si la gente no se siente tranquila caminando por la calle, pierde la libertad. Y si pierde la libertad, no hay ningún salario que lo resuelva. Entonces, esta es una pugna en la que deberíamos estar todos juntos. Lamentablemente, al diálogo de seguridad pública asistieron con pocas ganas. Igual se hizo un proyecto a 10 años y hay que acompañarlo y darle seguimiento. No se puede pretender que se resuelva en seis meses. Un segundo tema es el de las personas en situación de calle, que es un problema social grave que está en todo el mundo, pero que en Uruguay tiene una cifra alarmante y que es insultante para un país de 3.5 millones de habitantes.

-Han existido contradicciones a Orsi por parte de integrantes del propio Ejecutivo, como las declaraciones de Valeria Csukasi sobre la detención de Netanyahu o las distintas salidas de Castillo. ¿Qué está ocurriendo en el gobierno?

-Los gobiernos funcionan como un colectivo, por eso insistimos en que los Consejos de Ministros funcionen con regularidad. Porque, en la medida en que vos te sentís parte de un colectivo, actuás en sentido colectivo. No obstante, creo que Orsi tiene una gran virtud, que ya mostró cuando fue intendente, que es dar libertad a sus ministros, incluso para expresarse cuando no están 100% de acuerdo con él. Esto no es tan fácil de lograr por un presidente, pero nunca lo encontré a Orsi escandalizado por una diferencia, sino que lo vi comprendiendo ese punto de vista. Por ejemplo, en Uruguay se habla de esencialidad sin saber un pomo. Y se habla de direcciones sindicales, como habla el senador Da Silva, sin saber un pomo. La esencialidad solo se puede colocar si pone en peligro la seguridad, la salud o la vida. Entonces, podrá haber discusiones sobre cuáles son los servicios mínimos, pero los servicios mínimos no son los esenciales. Creo que debe haber una discusión madura entre las autoridades del puerto y el sindicato para llegar a un acuerdo sobre cuáles son los mínimos que debe haber para no paralizar la economía nacional.

-¿Cuáles son los nuevos líderes del FA?

-Hay líderes en el Parlamento, en el gabinete y en el equipo del presidente. Si me dicen que al FA le faltan candidatos, yo me río. Al FA le falta elegir quiénes, pero candidatos con peso político para llevar adelante la presidencia del país tiene y muchos. Tanto hombres como mujeres que tienen un saber, una experiencia y que le pueden dar al FA un salto durante los próximos 20 años.

-Las recientes declaraciones de María Julia Muñoz generaron debate, incluso dentro del FA. ¿Reflejan una discusión de fondo que existe en la izquierda o se trata de una opinión personal?

-Siempre deberíamos ayudar a un gobierno de izquierda, y no creo que se lo ayude mandando mensajes por la radio. Creo que María Julia tiene la suficiente fortaleza dentro del FA para hablar conmigo, porque la respeto mucho y respeto su opinión. Pero me parece que hay mensajes que dio por la radio, que podría haber resuelto con una llamada telefónica, si quería transmitir eso.

-¿Puede garantizar que los uruguayos no tendrán una nueva suba general de impuestos durante este período?

-Se puede garantizar. Es más, no han tenido ninguna. Quienes pagan más impuestos en Uruguay son las multinacionales y las transacciones en el exterior. Ahí no hay ningún uruguayo pobre. Y el impuesto a las compras online lo colocamos como demanda empresarial, con apoyo sindical porque el comercio vinculado a lo online estaba perjudicando el comercio de las empresas chicas.

“Hay una política económica, laboral y del presidente, que es cuidar a los uruguayos”

-¿Qué hace falta para que Uruguay crezca a tasas de 3% o 4% anual durante varios años?

-“¿Qué le falta al mundo?” sería el enfoque. Nosotros iniciamos un gobierno con una situación internacional predeterminada. Rápidamente ingresó un conflicto entre Israel y Palestina que terminó con un genocidio en Gaza, pero que cambió el mundo y generó una circunstancia internacional muy dura. Pocos meses después, Estados Unidos bombardeó Caracas y secuestró un presidente, más allá de cómo fue electo. Y pasamos a tener un mundo sin reglas. Y lo que se nos pide desde la derecha es que nada cambie con ese escenario internacional. Cambió el mundo, no es que cambiamos nosotros. Lo que nos cambió fue el mundo en el que habíamos ganado. Eso lo tiene que poder absorber el gobierno. Es un milagro que estemos creciendo, es un milagro la política internacional para colocar productos locales en el resto del mundo, es un milagro que Uruguay vaya a presidir el Mercosur, que tengamos un fuerte posicionamiento internacional y que India venga y se instale acá. Entonces, hemos generado condiciones para mejorar, pero lo estamos haciendo en este marco global, con un petróleo que no sabemos cuánto valdrá mañana, y hemos resignado recaudación del gobierno para no encarecer la vida de las empresas ni de los uruguayos. Hay una política económica, laboral y del presidente, que es cuidar a los uruguayos. Eso no permite crecer al 3%, porque no se puede hacer magia.

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