Economía
"Las economías vecinas crecerían, pero sin generar un efecto derrame sustancial sobre el desempeño uruguayo"
Ccsuy: Economía acumula un año y medio de estancamiento y “la solución está en la interna”
La economía local acumula 18 meses de bajo crecimiento, enfrentando desafíos estructurales vinculados a la competitividad, la productividad, la formación de capital humano y la capacidad de atraer inversiones, de acuerdo a la visión de la asesora económica de la Cámara de Comercio y Servicios del Uruguay (Ccsuy), Ana Laura Fernández. En su opinión, en ausencia de un impulso significativo proveniente del exterior, la mejora del crecimiento dependerá principalmente de la agenda interna y de la generación de condiciones que permitan fortalecer la actividad económica y el empleo.
Fecha de publicación: 18/09/2026
Compartí esta nota
Por:
Redacción

La Ccsuy organizó un webinar de Coyuntura Económica, con la exposición principal de su asesora económica, Ana Laura Fernández, y una presentación sobre el mercado laboral a cargo de Mauricio Milano de la consultora Advice.

Fernández comentó que el escenario internacional continúa marcado por elevados niveles de incertidumbre e inestabilidad. Las tensiones geopolíticas, sumadas a fenómenos climáticos cada vez más frecuentes, condicionan la evolución de la economía global.

Ante este contexto, los principales bancos centrales del mundo han sostenido políticas monetarias restrictivas, con tasas de interés elevadas para contener las presiones inflacionarias. Estas decisiones contribuyen a moderar el crecimiento de los precios, pero también generan costos financieros más altos para empresas, familias y gobiernos. Como consecuencia, la economía global enfrenta un escenario de menor dinamismo, con tasas de crecimiento más acotadas.

A nivel regional, Argentina y Brasil presentan realidades diferentes, pero comparten importantes desafíos económicos. Fernández valoró que la región no representa actualmente una fuente de riesgos relevantes para Uruguay, aunque tampoco constituye un motor de crecimiento que nos arrastre. “Las economías vecinas crecerían, pero sin generar un efecto derrame sustancial sobre el desempeño uruguayo”, comentó.

Economía local

En este escenario, Uruguay continúa mostrando señales de bajo dinamismo. Los últimos datos oficiales confirmaron una caída de la actividad, explicada principalmente por el desempeño del sector agropecuario (ver página 14). Como resultado, las proyecciones privadas para el cierre de 2026 apuntan a un crecimiento cercano al 1%, por debajo de las previsiones oficiales y lejos de los niveles necesarios para impulsar una expansión sostenida. 

El mercado laboral mantiene indicadores positivos, pero también evidencia una clara desaceleración. El empleo sigue aumentando, aunque a una velocidad menor, mientras que la mejora de la masa salarial responde principalmente al crecimiento del salario real más que a una expansión significativa de los puestos de trabajo. Por su parte, el comercio y los servicios continúan atravesando una etapa compleja, caracterizada por ventas débiles, expectativas cautelosas y dificultades particularmente visibles entre las micro y pequeñas empresas.

A modo de resumen, Fernández comentó que la economía local acumula más de un año de bajo crecimiento, enfrentando desafíos estructurales vinculados a la competitividad, la productividad, la formación de capital humano y la capacidad de atraer inversiones. “Para acelerar nuestros niveles de crecimiento, la solución está en la interna, en los procesos, en los cambios, transformaciones que tenemos que hacer nosotros a nivel local”, sostuvo. 

Mercado laboral y “efecto Temu”

Mauricio Milano señaló que el comercio minorista representa un 9,4% de las oportunidades laborales relevadas. Durante el primer semestre del año se registraron más de 3.200 vacantes asociadas al sector, manteniéndose prácticamente estables respecto al mismo período del año anterior. Este resultado adquiere relevancia si se considera que la demanda laboral total mostró una caída cercana al 6,6%.

También se refirió al impacto del denominado “efecto Temu”, explicando que el fuerte crecimiento de las compras internacionales bajo el régimen de franquicias coincidió con una desaceleración de las ventas minoristas y de la demanda laboral del sector.

No obstante, señaló que “correlación no implica causalidad”. Si bien no puede afirmarse que las plataformas de comercio electrónico expliquen por sí solas la desaceleración observada, los indicadores resultan consistentes con la hipótesis de que existe algún grado de impacto, especialmente en rubros directamente expuestos a la competencia de productos importados, como vestimenta, artículos para el hogar, juguetes y papelería.

Buenos Aires 484, CP 11000, Montevideo, Uruguay
Copyright (c) 2026 Crónicas Económicas. Todos los derechos reservados.