La charla estuvo centrada en la prevención de estafas y fraudes digitales, con énfasis en las nuevas modalidades de engaño, donde aprovechan la manipulación emocional y el uso cotidiano de medios electrónicos. Se explicó cómo el tradicional “cuento del tío” migró del dinero en efectivo a las tarjetas, cuentas bancarias y redes sociales, mediante situaciones de urgencia o angustia, como falsos accidentes o familiares detenidos. También se alertó sobre fraudes que utilizan dispositivos de cobro, como los POS, para obtener datos de tarjetas y realizar movimientos no autorizados.
Otro de los principales focos fue el phishing y la ingeniería social, a través de páginas web, perfiles falsos en redes sociales y mensajes que buscan obtener contraseñas, datos personales y claves digitales. Las instituciones financieras no solicitan información sensible fuera de sus canales oficiales y las contraseñas, PIN y llaves digitales son personales y no deben compartirse. También se advirtió sobre falsas oportunidades de inversión que prometen ganancias extraordinarias en poco tiempo y que pueden terminar no solo en la pérdida de dinero, sino también en el uso de las cuentas de las víctimas para transferir fondos provenientes de otras estafas.
Como recomendación general, se señaló la importancia de detenerse ante cualquier pedido urgente, verificar la información por canales oficiales y consultar con familiares o personas de confianza antes de realizar una operación. En particular, se remarcó la vulnerabilidad de personas mayores que viven solas y la importancia de contar con redes de apoyo. El mensaje central fue que nadie está completamente exento de caer en este tipo de engaños y que la principal herramienta de prevención es mantener una actitud de cautela frente a pedidos inesperados de dinero, información o acceso a cuentas.
Alertas ante nuevas estafas
El gerente de Prevención de Fraude del BROU, Antonio Rodríguez, conversó con CRÓNICAS sobre la importancia de adoptar medidas de seguridad al operar por canales digitales.
Explicó que los productos y servicios bancarios cuentan con mecanismos de protección, pero advirtió que “muchas veces un usuario no detecta los riesgos que conlleva no hacerlo de manera correcta”. Por eso, remarcó la importancia de utilizar correctamente las herramientas de seguridad y no compartir información que permita acceder o confirmar operaciones.
Rodríguez destacó además la importancia de prevenir modalidades como el phishing, mediante el cual los usuarios pueden exponer datos personales y contraseñas. “Las contraseñas no se comparten”, remarcó, y agregó que “nunca, ni el Banco República ni ningún otro banco te va a llamar por teléfono, te va a mandar un correo o se va a comunicar contigo” para solicitar información que debe mantenerse en reserva.
Sobre la evolución de los fraudes, señaló que, aunque “los ataques han aumentado mucho”, también ha crecido “la madurez en la prevención de la transaccionalidad”. En ese sentido, indicó que este año el BROU registró “una caída significativa en el número de reclamos”, aunque aclaró que esto “no quiere decir que hayan bajado los ataques”. “Lo fundamental es que la gente sepa que es dueña de su identidad digital”, concluyó.