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TEATRO > Se presenta este viernes en Montevideo
El unipersonal de Boy Olmi es “una exploración sobre por qué cada uno de nosotros es quién es”
Con más de 40 años de trayectoria en la espalda, Boy Olmi presenta su unipersonal, una obra con la que el artista pretende correr el velo y ver qué hay detrás de un personaje que todas las personas construyen. “Busco ver qué nos pasó en la vida para que tengamos esa armadura que nos protege del miedo, de la incertidumbre, la inseguridad”, explicó en entrevista con Empresas & Negocios. Boy Olmi presentará esta obra este viernes 9 de octubre en Espacio Zorrilla, y las entradas se encuentran a la venta a través de Red Tickets.
Fecha de publicación: 09/10/2026
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Por:
Redacción

-¿Cuál es el enfoque de su unipersonal que presentará en Montevideo?

-Boy es un espectáculo unipersonal, pero en realidad es mucho más que eso. Es un experimento personal con todas las herramientas del teatro. Digo que es un experimento personal, porque es una exploración sobre por qué cada uno de nosotros es quién es. Por qué se arma una personalidad, una forma de ser y una identidad que cada uno asume cuando es muy pequeño, que proviene probablemente de los secretos ancestrales que nuestros antepasados nos legaron en forma de secretos, a lo que se agregan las primeras sensaciones, experiencias y emociones que hemos tenido de niños, que configuran una personalidad, que a veces es simpática, otras violenta o deportiva, intelectual, tímida, graciosa, entre otras. Y quedamos atados y fijados a esa manera en que hemos reaccionado a la vida, y después estamos cargando toda la vida con ese personaje. Boy es ese personaje que yo soy, sobre el cual hay, en realidad, un ser humano, más allá de las personas que nos ven y con las que interactuamos. Somos personas a las que nos pasan cosas, y va mucho más allá de las investiduras. Y de lo que trata este espectáculo es de ver qué hay detrás de ese personaje y qué nos pasó en la vida para que tengamos esa armadura que nos protege del miedo, de la incertidumbre, la inseguridad y otras cosas, que muchas veces son parte de nuestra historia y es el personaje con el que andamos por la vida. En este espectáculo no hablo solo de mí. Hablo a partir de mí, de todos nosotros, con la teoría de que a todos nos pasan cosas muy parecidas.

-¿Cómo es subirse a un escenario a hablar de uno mismo, pero a la vez intentar representar la heterogeneidad que conlleva hablar de todos nosotros? 

-Hablar de uno mismo en el escenario es algo a lo que todos los actores aspiramos, porque los actores pretendemos encontrar verdad en los personajes que interpretamos. Y buscamos que esos personajes sean lo más verosímiles posible. Y en este punto, el doble salto mortal, es interpretar a todos nosotros, pero también a todos los personajes que tenemos en la vida y, por lo tanto, estoy mucho más indefenso. No estoy protegido por un personaje, sino que estoy absolutamente desnudo de alma y vacío de protección. Es un salto mortal sin red. Y eso hace que una vez que ocurre, sea muy tranquilizador, para mí y para el público, porque se reconoce en lo que estoy diciendo y descubre que a todos nos pasaron cosas parecidas, con nuestros padres, nuestros hijos y con la vida misma. Cambian las anécdotas, pero la relación que establece el humano con cada uno de esos temas es bastante parecida, porque somos parte de la misma especie, y de eso trata la obra. 

-¿Hubo algún episodio o pregunta que lo disparara a hacer esto?

-Sí. Hubo cosas en mi vida que generaron las marcas que definen a este personaje. Y en la última etapa hubo algo que me disparó a investigar sobre todo esto, que tuvo que ver con los momentos en que mi madre empezó a estar muy vieja y tenía que pasar de ser madre a ser una persona que necesitaba ser cuidada. Y esto me llevó a hacerme preguntas sobre mi propia infancia, sobre los vínculos, las relaciones y sobre mi vínculo con los vínculos. Y cuando descubrí que mi vínculo con los vínculos era muy parecido al de todos nosotros, empecé a generar algo que parte de lo más unipersonal y que termina siendo muy universal.

-¿Cómo logra distinguir entre lo que usted es genuinamente y la historia que cuenta para el afuera?

-Eso llevó un trabajo muy grande, con todas mis décadas de búsqueda personal y en el camino de crecimiento personal, que incluye lo terapéutico, lo vivencial y la exploración de mi alma. Y, por último, en los últimos dos años hice un trabajo muy riguroso con Shumi Gauto, que es la directora de este trabajo y cocreadora del texto, porque hizo la dramaturgia a partir de lo que le conté de mi vida. Por eso este es un proyecto que se creó en Uruguay, con mi corazón en Buenos Aires, conmigo yendo y viniendo. Por eso es bueno venir a hacerlo a Uruguay. Vuelvo a devolverle al país parte de lo que me dio hospitalariamente para que yo pudiera construir esto.

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Boy Olmi
Buenos Aires 484, CP 11000, Montevideo, Uruguay
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