En diálogo con CRÓNICAS, el vicepresidente de ACIR valoró la receptividad de los legisladores y destacó que el planteo no se limita a atender las dificultades del sector empresarial. “El clima de la comisión fue muy bueno. No solamente nos escucharon, sino que nos hicieron devoluciones de las exposiciones”, afirmó.
Según explicó, algunas iniciativas dependen del Poder Ejecutivo y otras requieren la participación de las intendencias. El objetivo es trabajar con distintos organismos para abordar problemas que, a su entender, se arrastran desde hace décadas. “El espíritu de la reunión y lo que nosotros les manifestamos no eran solamente reclamos económicos para solucionar una coyuntura, sino también tratar de trabajar junto con la comisión y con el Parlamento en su conjunto”.
Paillex sostuvo que las dificultades fronterizas se reflejan en los ingresos de los hogares, el acceso a la educación y las oportunidades laborales. Según los datos que mencionó durante la entrevista, la informalidad alcanza al 39,7% de la actividad económica en Rivera y al 40% en Artigas.
“Y a partir de ahí empiezan a surgir inequidades que son históricas”, expresó. En ese sentido, remarcó que mejorar las condiciones para las empresas es parte de una respuesta más amplia. “La única manera de salir de eso es mejorar las oportunidades de empleo, mejorar la accesibilidad para que los negocios sean viables y formales”, agregó.
Competir con Brasil
Uno de los principales problemas que enfrenta el comercio riverense es la diferencia de precios con el país vecino. El entrevistado señaló que, en determinados artículos, los productos uruguayos pueden costar entre tres y cuatro veces más que en Brasil, lo que dificulta la competencia y favorece que parte del consumo se realice del otro lado de la frontera.
Como antecedentes positivos, mencionó la reducción del precio de los combustibles y la devolución de parte del IVA en determinados productos. Según indicó, esas medidas contribuyeron a incrementar la actividad en los rubros alcanzados. Por eso, ACIR propone extender los beneficios a más artículos y ampliar las herramientas de alivio tributario.
“Lo que queremos, lo que pedimos es que se nos trate diferente por realidades diferentes. Es decir, no podemos competir con productos que valen cuatro veces menos del otro lado”, afirmó.
El documento presentado al Parlamento plantea crear un régimen especial de frontera, de adhesión voluntaria para las empresas comprendidas en las zonas definidas. Entre las medidas figuran elevar el límite de facturación de las pequeñas empresas hasta 610.000 unidades indexadas anuales, con una tasa única del 3% sobre la facturación mensual para quienes queden dentro del régimen.
Además, se propone eliminar el aporte patronal jubilatorio para industria y comercio en los departamentos fronterizos, crear un Consejo de Salarios específico y equiparar determinados cargos fijos de OSE y UTE para los locales comerciales con los valores de las tarifas residenciales. A su vez, se plantea ampliar los beneficios vinculados al IVA y mejorar el sistema de devolución del impuesto a turistas extranjeros.
Respuestas urgentes
El ejecutivo advirtió que algunas empresas necesitan respuestas inmediatas para evitar que sus dificultades financieras las empujen a la informalidad. Entre los planteos mencionó la posibilidad de facilitar convenios de pago por deudas con organismos públicos, con condiciones que permitan efectivamente cumplir las obligaciones.
“Un pedido concreto que hicimos es que todas las empresas o las unipersonales que tienen deudas en la zona de frontera puedan hacer convenios de pago y que sean posibles de pagar. La gente quiere pagar, lo que falta es que sea posible, que se arbitren convenios que sean pagables”, sostuvo.
También cuestionó los costos de los servicios públicos para los pequeños emprendimientos y señaló que las tarifas comerciales pueden volver inviable el funcionamiento de negocios de escala reducida.
La gremial no estableció plazos precisos para la implementación de las propuestas, aunque entiende que algunos problemas requieren atención urgente. Paillex añadió que existe disposición al diálogo tanto desde la comisión parlamentaria como desde el Ministerio de Economía y Finanzas, y planteó que el seguimiento debe permitir evaluar los resultados de las medidas que eventualmente se adopten.
“No estamos pidiendo que se nos regale nada, sino que se nos den condiciones para poder trabajar, para poder producir, para poder acceder al empleo formal, que no sigamos con estos guarismos de informalidad”, concluyó.