Sociedad
Renato Opertti, presidente del Consejo Asesor de la OEI, analizó los resultados de PISA 2025
Uruguay no movió “la aguja de los aprendizajes” en dos décadas por falta de una política de Estado
Según Opertti, un tercio de los estudiantes de 15 años tiene desempeños insuficientes a la vez en lectura, matemática y ciencias, la misma proporción que en 2003. Lo atribuyó a que ni el gobierno anterior ni el actual buscaron un acuerdo educativo de largo aliento y sostuvo que el Congreso Nacional de Educación queda limitado por la falta de respaldo político. Reclamó que la educación entre en los debates sobre competitividad y pobreza, y propuso invertir en las capacidades de quienes tienen de tres a 18 años.
Fecha de publicación: 16/10/2026
Compartí esta nota
Por:
Redacción

Renato Opertti, asesor en proyectos internacionales del Instituto de Educación de la Universidad ORT Uruguay y presidente del Consejo Asesor de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), dijo que los resultados de PISA 2025 le dejaron un “sabor agridulce”. Lo dulce, explicó en diálogo con CRÓNICAS, es que la educación ganó en estas semanas “una centralidad en la consideración pública que no venía teniendo”. Lo agrio es su temor: “Pasadas las semanas, esta discusión se va a evaporar” y se volverá a debatir “por lo accidental, por lo accesorio”.

Según Opertti, el sistema político se muestra “muy renuente” a discutir qué educación necesita el país para progresar en equidad y competitividad. Y el problema no es solo de gobierno, oposición y Parlamento: “La ciudadanía no está exigiendo mejor y más educación en Uruguay”.

La gente prioriza la seguridad, el salario o la economía y, como no ve la educación como una respuesta inmediata a esos problemas, está “baja en prioridad” y bajan también las expectativas. Lo vinculó con un dato de la encuesta que PISA aplica a los estudiantes: la disminución del interés de padres y madres por lo que aprenden sus hijos, algo que incide en los desempeños.

El resultado es un “combo muy regresivo”: mientras la ANEP hace “un esfuerzo importante” por mejorar la asistencia, una parte importante de las familias siente “ajenidad” respecto a los aprendizajes. “Como la ciudadanía no exige más y mejor educación, la educación puede mantenerse en una suerte de flotar. Muchas veces la educación flota en Uruguay”, resumió.

Las políticas educativas cambian cada cinco años

Para el especialista, el último intento de un acuerdo educativo “potente, transformacional” entre partidos y actores sociales fue Eduy21, colectivo del que formó parte y que presentó su propuesta de acuerdo social en 2018. Desde entonces no ve “ningún intento sostenido con fuerte liderazgo político y educativo”, ni del gobierno anterior ni del actual. Si eso sigue así, educadores y estudiantes vivirán con la incertidumbre de “qué pasa cada cinco años cuando cambia el gobierno”. Mientras la Unesco promueve un “acuerdo social de amplia base”, Uruguay, “por tener una política educativa excesivamente centrada en cada gobierno de turno, se ha olvidado de construir la política educativa como política de Estado”, afirmó.

La participación ininterrumpida en PISA desde 2003 es, a su juicio, un ejemplo “saludable” de política de Estado. Pero la proporción de jóvenes con insuficiencia simultánea en las tres áreas (lectura, matemática y ciencias) no varió y se mantuvieron diferencias sociales “muy fuertes”. “El Uruguay en 23 años no ha movido la aguja de los aprendizajes”, dijo.

Consideró que tampoco está claro si los bloques tienen diferencias de fondo, porque no profundizaron sus propuestas. Coinciden en temas zanjados hace décadas, como el tiempo completo o la educación inicial, pero no discuten “para qué y qué enseñar”.

Una ausencia preocupante en el debate económico

Opertti dijo no haber visto que se planteara con “suficiente claridad” la educación en la discusión parlamentaria sobre competitividad, pese a que la calidad educativa es, a su juicio, “la clave más fuerte para que la competitividad de un país mejore”. Ante la propuesta de reducir la jornada laboral, preguntó: “¿Cuál es la educación que va a aumentar la competitividad de la fuerza de trabajo?”.

Lo mismo ocurre con la pobreza, en el entendido de que se debatió una transferencia a las familias sin discutir su contenido educativo, aunque el INE muestra que la principal privación en la pobreza multidimensional es “la falta de educación en la población adulta”.

Calificó de “muy reduccionista” pensar el crecimiento solo en términos de inversión y apertura, y sostuvo que el país “tiene que invertir más y mejor en educación”, empezando por la obligatoria. Con respecto al presupuesto educativo en particular, propuso dejar de repartir recursos por niveles y apuntar a que las personas de tres a 18 años desarrollen sus capacidades. “Si vos presuponés que querés invertir en lo que ya tenés, asumís que lo que ya tenés da impacto”, advirtió.

Congreso Nacional de Educación

Opertti participó del Congreso Nacional de Educación y lo definió como “un instrumento, entre otros” para recoger opiniones de la ciudadanía y de distintos actores. Destacó la “voluntad dialogística muy importante” de sus autoridades, que convocaron incluso a universidades, colegios y escuelas privadas.

Su límite, sostuvo, es que no está inserto en un acuerdo social y político. Como lo avala solo el gobierno y no la oposición, en un país con “una división política importante entre dos bloques”, eso “lo transforma lamentablemente en un elemento más de desencuentro que de concordancia”. En consecuencia, cualquier decisión educativa de este gobierno corre el riesgo de ser “interpelada” por el siguiente. Aun así, espera que surjan propuestas que nutran una discusión “sobre la educación como política de Estado, porque en definitiva es lo que estamos necesitando”.

De estos temas se habla en esta nota
Educación
Estos personajes aparecen en esta nota
Renato Opertti
Buenos Aires 484, CP 11000, Montevideo, Uruguay
Copyright (c) 2026 Crónicas Económicas. Todos los derechos reservados.