La transformación supuso una inversión cercana a los US$ 5 millones y una renovación que alcanzó prácticamente todos los espacios del establecimiento. Las obras comprendieron los 4.000 metros cuadrados del salón de ventas, otros 1.000 metros cuadrados de cámaras de frío y áreas de trabajo, la galería comercial y los espacios exteriores. También se realizaron trabajos de mantenimiento en el 70% de la cubierta del edificio.
“Queríamos lograr en Sayago la experiencia de un mercado de frescos y que, al mismo tiempo, cada familia pudiera ahorrar en la compra de todos los días. Con Géant logramos las dos cosas en un mismo lugar”, indicó Juan Palacios, director general de GDU.
Se trata del tercer local de Géant en Uruguay y el segundo en Montevideo. Para esta apertura, GDU tomó como referencia el modelo implementado hace dos años con la renovación del local de Parque Roosevelt.
Nuevos espacios y servicios
La oferta de alimentos frescos se amplió, con especial protagonismo de las opciones de comida lista para llevar. El sector de rotisería incorpora una isla de cocina con platos calientes, un salad bar y una pizzería, mientras que el área de frutas y verduras suma más espacio y variedad.
También se habilitó un nuevo espacio con mesas en el interior y al aire libre. El local amplió su oferta de indumentaria y sumó un sector HOME con artículos para el hogar y decoración, además de electrodomésticos, audio, video y telefonía celular.
El salón de ventas cambió su distribución, con pasillos reorganizados para facilitar la circulación. A esto se suman los servicios de comercio electrónico, que permiten comprar online y retirar los pedidos en el local mediante la modalidad pickup.
La renovación también tuvo impacto en el empleo, ya que el supermercado amplió un 25% su equipo de trabajo para atender las nuevas áreas y servicios.
Instalaciones renovadas
GDU renovó el 100% del sistema de refrigeración del local, reemplazando la tecnología anterior por una que utiliza CO₂ como refrigerante. El cambio permite contar con un sistema de frío más eficiente y confiable, además de reducir su impacto ambiental.
La obra también incluyó la actualización de las cámaras de frío y las áreas de elaboración de alimentos.
“Esta transformación tiene un protagonista: un equipo que, durante meses de obra, nunca dejó de atender a sus clientes. Hoy Sayago tiene el local que ese equipo y sus vecinos se merecían”, concluyó Palacios.