La solución surgió de una necesidad interna. “Con muchas vacantes abiertas y un alto volumen de entrevistas diarias, vimos la oportunidad de aplicar nuestra experiencia en desarrollo de software e inteligencia artificial para ampliar nuestra capacidad de evaluación y avanzar más rápido en la incorporación de talento”, explicó Pastorini.
Desde su puesta en marcha, en junio de 2026, Caliber permitió acelerar la evaluación inicial de los postulantes y liberar tiempo de los profesionales de ingeniería para dedicarlo a proyectos de clientes. Según los datos de la compañía, el programa ya liberó alrededor de 180 horas de trabajo técnico, equivalentes a unos US$ 27.000. Si se mantiene el ritmo actual durante un año, Somnio proyecta superar las 1.200 horas y alcanzar un ahorro de US$ 189.000 en tiempo de ingeniería.
Capacidad de procesamiento
Durante la semana del 21 de setiembre, Caliber realizó 40 entrevistas técnicas en cinco días hábiles. Para Pastorini, la diferencia no debe medirse únicamente por la cantidad de evaluaciones, sino por la posibilidad de reasignar recursos especializados.
“Un ingeniero senior sosteniendo cuatro entrevistas semanales habría necesitado dos meses y medio para cubrir lo mismo, y ese ritmo sostenido equivale a más de 2.000 entrevistas al año, el trabajo de 1,7 ingenieros senior full time que la compañía deja de poner en entrevista”, explicó.
De 117 evaluaciones analizadas, 97 correspondientes a perfiles Flutter, Somnio observó que las recomendaciones de Caliber se relacionan con el avance de los candidatos en el proceso de selección. El 25% de los perfiles recomendados para contratar llegó al talent pool, frente al 8% de aquellos calificados como “tal vez”. En tanto, ninguno de los candidatos cuya contratación se recomendó descartar avanzó en el proceso. De todos modos, la decisión final sigue estando en manos del equipo humano.
El límite de la automatización
Uno de los hallazgos que plantea interrogantes sobre los nuevos procesos de selección es la detección de posibles usos de IA durante las propias entrevistas. Somnio identificó señales de esta práctica en el 22% de los casos evaluados. La empresa señala que se trata de indicadores que deben ser revisados por el equipo de Talent y no de una acusación contra los postulantes.
El entrevistado entiende que la automatización puede aportar información sobre conocimientos técnicos, comunicación y resolución de problemas, pero considera que la contratación requiere una evaluación más amplia. “La última palabra siempre la tienen las personas”, afirmó.
A su juicio, el encuentro entre el candidato y la empresa sigue siendo fundamental para conocer las expectativas de ambas partes y determinar si existe una coincidencia con el equipo y el proyecto.
La experiencia de Somnio se inscribe en un proceso de adopción acelerada de IA en el sector tecnológico. Sin embargo, el CEO advirtió que incorporar herramientas no es suficiente para transformar el funcionamiento de una organización. También es necesario revisar procesos, capacitar a los equipos y evaluar los resultados. “El verdadero valor aparece cuando esa adopción se traduce en mejoras concretas: mayor calidad, menores tiempos de ejecución y más capacidad para resolver problemas”, detalló.
Nuevas habilidades
Para el cofundador, el manejo de IA dejó de ser un atributo diferencial para convertirse en una competencia básica. Junto con los conocimientos técnicos, ganan importancia la autonomía, la comunicación clara y el criterio para evaluar resultados.
“El impacto no es una proyección a futuro, es una realidad que ya está sucediendo”, sostuvo. En su visión, la IA no implica solamente la sustitución de tareas, sino una transformación de la naturaleza del trabajo, con una reducción de actividades repetitivas y una mayor exigencia de pensamiento crítico, análisis y visión estratégica.
En ese escenario, la formación adquiere un papel central. “No alcanza con pedirles a las personas que se adapten: también tenemos que darles las condiciones para hacerlo”, afirmó, al subrayar la responsabilidad de las empresas de acompañar a sus trabajadores durante la transición.
Pastorini también planteó que las habilidades tradicionalmente asociadas al liderazgo serán cada vez más relevantes para quienes no tienen personal a cargo. Con la expansión de los agentes de IA, los profesionales deberán definir objetivos, asignar tareas y revisar resultados. “Cada profesional empieza a funcionar como un ‘mini CEO’ de sus propios agentes”, resumió.