Entrevista
ENTREVISTA
“El deseo de ganar más trabajando menos es una ilusión”
Para solucionar el problema del bajo crecimiento en Uruguay, según Jorge Caumont, se deben hacer distintas cosas, dado que las futuras generaciones pagarán el “jolgorio que hoy tenemos en la economía”. Algunas de esas cosas que se deben hacer, tal como enumeró en entrevista con CRÓNICAS, apuntan a “dejar de subsidiar a Ancap”, cerrar el Correo o disminuir la cantidad de departamentos que tiene el país. A su vez, señaló que se toman medidas para favorecer el crecimiento, pero sigue habiendo una política fiscal “tremendamente contractiva”.
Fecha de publicación: 06/11/2026
Compartí esta nota
Jorge Caumont, economista y master of arts en Economía
Por:
Redacción

-Gabriel Oddone ha advertido en reiteradas ocasiones que Uruguay necesita crecer por encima del 2,5% para sostener su modelo de convivencia. ¿Qué impide hoy alcanzar ese ritmo de crecimiento, más allá de grandes inversiones que puedan llegar?

-Generalmente, la macroeconomía tiene que ver con el nivel de actividad, la inflación y el comportamiento de los precios y el sector externo. Lo que se ve en Uruguay es que esos desequilibrios no existen. No hay problemas de alta inflación, de falta de reservas o cosas por el estilo. Pero sí hay un crecimiento que es muy bajo. ¿A qué se debe este crecimiento tan bajo en Uruguay? Lo único que yo observo es que solo crece el agro cuando el exterior tiene buenos precios, o cuando los países vecinos tienen una sobrevaluación de sus monedas, que nos afecta favorablemente con el turismo. Entonces, en este punto se observa que las políticas que generalmente se utilizan para que la economía crezca y la inversión aumente, son la política fiscal y la política monetaria. La política monetaria está relativamente bien en un sentido, porque baja la inflación, pero está mal en otro sentido. Y ese sentido es que mantiene relativamente más bajo el comportamiento del tipo de cambio que el comportamiento de los precios. Por otro lado, la política fiscal se encarga de gravar significativamente al ingreso, a la riqueza y a la actividad económica en general. Entonces, se toman medidas para favorecer el crecimiento, pero por el otro lado hay una política fiscal tremendamente contractiva. Y Uruguay es caro porque, si alguien va a consumir, va a pagar por encima del precio de las cosas que se fabrican en el país, o aquellas que se importan, un 22% de IVA, más otros agregados y funcionamientos de la economía, como en el caso del combustible, para subsidiar el cemento. Lo que veo es que la política fiscal y la monetaria no son buenas para tener una inversión relativamente importante en el país. Difícilmente vayamos a crecer con esta mezcla de políticas que tenemos, sobre todo al 2,5%. 

-De los obstáculos cambiarios, tributarios y laborales, ¿cuáles identifica que tienen más peso en este bajo crecimiento?

-Es relativamente difícil lograr que rápidamente la inversión crezca tomando determinadas medidas. Se necesita un tipo de cambio más alto, por ejemplo. Desde el año 2020 los salarios en dólares subieron un 46%. Los salarios y las tarifas son una parte importante dentro de la estructura de costos de cualquier empresa. Entonces, si sos importador, tenés suerte; pero si sustituís importaciones, no podés acompañar este aumento con el aumento de tus precios porque, si lo hacés, te mata la competencia del exterior. Lo mismo ocurre con la exportación. Hay un poco de política monetaria y cambiaria que afecta. Y, al afectar esto, obviamente se crece poco. A eso se le debe agregar el tema salarial y el deseo de ganar más trabajando menos, lo cual me parece una ilusión. Ahora, sobre estos tres factores que usted plantea, me parece que son todos sumamente importantes y todos juegan en un mismo sentido, que es bajar la competitividad.

-Usted ha sido bastante crítico con las proyecciones fiscales que ha esbozado el gobierno. ¿Cuáles supuestos considera más débiles y qué consecuencias pueden tener en el crecimiento?

-El método científico que a mí me enseñaron a aplicar en todo análisis micro y macroeconómico es que todo aquello que se dice debe tener el respaldo de la evidencia empírica. Y lo que yo veo es que, por más que se quiera bajar el déficit y se diga que se va a bajar, todos los resultados fiscales del Gobierno Central y BPS, más las empresas públicas, además del sector público no monetario y el sector público global, no muestran eso. Yo veo que el déficit del sector público global no baja del 4,7% del Producto Interno Bruto (PIB). Y eso significa US$ 4.000 millones que hacen crecer la deuda todos los años. Si se toma en cuenta esto, uno dice ¿hacia dónde vamos? ¿Qué ven los del Fondo Monetario Internacional, los del Banco Mundial, los de las calificadoras de riesgo y los del gobierno? Estamos exigiéndoles a las futuras generaciones que paguen el jolgorio que tenemos nosotros hoy en la economía.

-¿Y qué se debe hacer?

-Es muy difícil lo que se debe hacer. Se debería dejar de subsidiar a Ancap, por ejemplo. También podemos hablar de cerrar el Correo, disminuir la cantidad de departamentos que tiene el país o bajar la cantidad de asesores que tiene la Intendencia de Montevideo en la parte de la Junta Departamental. Pero todas estas cosas llevan mucho tiempo. Entonces, de esa manera, se puede permitir que el tipo de cambio suba un poco más, porque se baja el gasto público por otro lado. ¿Pero quién va a hacer esto? Yo creo que nadie. Y entonces vamos a seguir como estamos hoy, cabalgando en la necesidad, sobre un caballo que debe sortear problemas de gasto público y un jinete pegándole al caballo simultáneamente con mayores impuestos.

-El Banco Central elevó la tasa de política monetaria al 6%, aunque mantuvo una orientación expansiva. ¿Está de acuerdo con esta decisión en un contexto de bajo crecimiento?

-El tema es por qué se hizo esto. Y creo que se hizo por diversos motivos. Esta decisión presiona más a la baja al tipo de cambio y habrá un poco más de suba, porque por otro lado están pidiendo ahora nuevos ajustes salariales. Pero, por otra parte, en Estados Unidos se subió la tasa. Y si vos no subís la tasa de interés, mientras Estados Unidos la sube, lo que va a ocurrir es, al revés de lo que estaba ocurriendo, que habrá un diferencial a favor de Estados Unidos y se dará una fuga de capital. Hay que mirar el mundo a la hora de tomar este tipo de decisiones y ver qué hace. 

Las consecuencias del conflicto en el puerto

-¿Cómo quedó la imagen de Uruguay, y específicamente del Puerto de Montevideo, luego del dilatado conflicto entre la empresa y el sindicato?

-No se puede pensar que el conflicto en el puerto de Montevideo sea algo que vaya a quedar en el olvido. Y no solo no quedó en el olvido, sino que va a quedar todo en el recuerdo de muchas empresas que percibieron que era difícil trabajar en Uruguay y que tratarán de evitarlo. El costo de Uruguay es muy alto, relativamente más ahora como consecuencia de la necesidad de Katoen Natie de arreglar con sus trabajadores, brindándoles más seguros sobre la cantidad de días de trabajo. Y, además, con aumentos salariales y otro tipo de cosas. Esto es algo que se va a notar. El problema que nos ha creado este conflicto, es que generó tremendas pérdidas a los importadores y exportadores, que es algo que se va a recordar y se va a tomar en cuenta, pensando en la imagen del Uruguay, en todo momento, por más que la otra empresa competidora haya asegurado que haciendo una nueva terminal se va a solucionar mucha cosa.

“Difícilmente la economía crezca por encima del 1% en 2027”

-¿Cuáles son sus proyecciones para la actividad, el empleo y el poder adquisitivo de cara a 2027?

-Mi estimación de inflación es que no va a variar mucho. Podrá subir o bajar levemente de los números que tenemos hoy, pero no espero grandes cambios. Por el lado del tipo de cambio, considero que puede subir, como mucho, a $ 40,5 y, desde el punto de vista de la actividad, lo veo complicado. Considero que difícilmente crezca, con una población que baja y con los efectos indirectos y directos que tiene el alto déficit fiscal y la política fiscal en general. En resumidas cuentas, creo que difícilmente la economía crezca por encima del 1%. Es más, no creo ni que llegue al 1%.

Estos personajes aparecen en esta nota
Jorge Caumont
Buenos Aires 484, CP 11000, Montevideo, Uruguay
Copyright (c) 2026 Crónicas Económicas. Todos los derechos reservados.