Alejandro Ruibal aseguró que pretende provocar y liderar los cambios que el sector de infraestructura

EDICIÓN ESPECIAL 2020

Alejandro Ruibal, vicepresidente Comercial y de Operaciones en Saceem


Dice que las herramientas necesarias para fomentar la inversión en infraestructura están; simplemente hay que dirigir bien los esfuerzos y empoderar a las personas que son claves en este tipo de iniciativas. Poniendo foco en lo que se viene, afirma que desde la compañía se pretende provocar y liderar los cambios que el sector de infraestructura precisa en el país.

¿Cuáles son los planes que tiene Saceem y dónde pondrá énfasis en lo que respecta a su gestión en 2021, teniendo en cuenta el contexto por el que atraviesa el país y el mundo, como así también la desaceleración mundial de la economía?

Saceem tiene por delante un año 2021 con muchas actividades en las obras – FC, Viaducto, UPM, PPP Educativa, etc.- Fuera de Uruguay estamos con actividad en Paraguay, Perú y Chile.

Pero el gran desafío se presenta de mediados del 2022 en adelante, y para ello hemos definido una estrategia que se apoya en dos ejes: aumentar nuestra actividad internacional y participar de forma muy proactiva en el desarrollo de nuevas iniciativas a presentar al gobierno. Nuestra empresa tiene ADN de emprendedor y eso es lo que nos ha permitido posicionarnos donde hoy estamos y diferenciarnos en el mercado.Es por ello que apostamos una vez más a provocar y liderar los cambios que el sector de infraestructura precisa en Uruguay en un contexto complejo y desafiante.

¿Cuáles son los desafíos que tiene por delante el sector del que forma parte Saceem en tiempos de pandemia, y cuáles son las amenazas que ve en el horizonte ante este nuevo escenario?

Los desafíos y amenazas vienen de la mano de la falta de actividad una vez que se finalicen las obras de UPM 2 -las de la planta y todas las asociadas-. Eso hace imperativo encontrar mecanismos que permitan mantener o aumentar los niveles de inversión en infraestructura.

En su opinión, ¿cuáles son las mayores necesidades que tiene el país en lo que refiere a infraestructura?

La infraestructura es la capa física donde se apoya la matriz productiva, hace a la eficiencia e impacta en los costos del país. Somos un país productor y exportador de sector primario; eso implica que hay que mover volúmenes importantes de bienes y mercaderías. O sea, hay que invertir en toda la infraestructura que soporta la cadena logística: puertos, rutas, caminos, puentes, viaductos, etc. Otro capítulo que está en el debe es la infraestructura urbana asociada a la movilidad, y en ese sentido, necesitamos una nueva «rambla de Montevideo», un proyecto que nos permita transformar la ciudad y a la vez mejorar la calidad de vida de sus habitantes, generando una profunda transformación del sistema de transporte.

¿Cuáles son las herramientas necesarias para fomentar la inversión en infraestructura, y así desarrollar la matriz productiva?
Las herramientas están, casi no hay que tocar nada, es solo dirigir bien los esfuerzos y empoderar a las personas claves. Se deberían elegir ciertos proyectos, ponderando la importancia para el desarrollo de la matriz productiva, poner un responsable capaz y comprometido y ‘darle duro’ con las herramientas ya disponibles -PPP, concesiones, contratos Crema, etc-.

¿Cómo evalúa lo que está haciendo la actual administración de gobierno en ese sentido? ¿Qué se ha hecho de positivo y qué falta por hacer y no se ha hecho?

Están administrando una situación nunca antes vivida y están sabiendo estar a la altura del desafío. Mi sugerencia, mi pedido, es que atiendan a los niveles de inversión y no dejen caer la misma. Claro que atendiendo los indicadores macroeconómicos, pero jugando con todas las herramientas disponibles y mucha creatividad. Hay que invertir… no importa si el gato es negro o blanco, ¡pero que sepa cazar ratones!