La última reunión del Comité de Política Monetaria (Copom) del BCU transcurrió -como era de prever- sin sorpresas. El directorio de la entidad resolvió mantener por cuarta reunión consecutiva la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 5,75%. La decisión se da “en un contexto en el que sus proyecciones de inflación y las expectativas de los agentes muestran una trayectoria alineada a la meta de 4,5% en el Horizonte de Política Monetaria (HPM)”, señala el comunicado publicado luego de la reunión.
El informe destaca que en julio la inflación interanual se ubicó en 4,27%, mientras que la inflación subyacente evidenció “un moderado aumento sin evidenciar efectos de segunda vuelta derivados de los shocks externos recientes”. No obstante, se advierte que “algunos componentes más persistentes de la inflación, en particular ciertos servicios, continúan registrando niveles relativamente elevados y requieren mantener su monitoreo específico en los próximos meses”.
Por su parte, las expectativas de inflación a dos años permanecen alineadas con la meta: los analistas y los mercados financieros las ubican en 4,5%, mientras que las empresas las mantienen en 5% con un amplio consenso respecto a que la inflación permanecerá dentro del rango de tolerancia.
Escenario económico
Respecto al contexto económico para la decisión, el comunicado del BCU señala que el entorno internacional continúa caracterizado por una elevada incertidumbre, asociada a tensiones geopolíticas centradas en el conflicto en Medio Oriente y su impacto sobre los precios de los commodities. En tal sentido, interpreta que “se mantiene un sesgo hacia una mayor inflación y un menor crecimiento global”. En este contexto, los principales bancos centrales continúan actuando con cautela y evaluando la evolución de la inflación y los riesgos asociados a su persistencia.
Por su parte, en el plano local, la actividad económica de Uruguay “evoluciona por debajo de su crecimiento potencial y el mercado de trabajo se mantiene relativamente estable”.
A partir de este análisis, el Copom evaluó que la actual instancia de política monetaria continúa siendo adecuada para la estabilidad de precios y preservar el anclaje de las expectativas en la meta en el HPM, y por ello resolvió mantener la TPM en 5,75%. Como viene sucediendo habitualmente, la decisión se adoptó por la unanimidad del directorio del BCU.
No obstante, en su mensaje de cierre del comunicado, el BCU destaca que, “en un contexto en el que persisten elevados niveles de incertidumbre internacional y riesgos asociados a eventos climáticos adversos, el Comité continuará monitoreando la evolución de estos factores y adoptará oportunamente las decisiones de política monetaria que resulten necesarias para contribuir a mantener el anclaje de las expectativas y asegurar el cumplimiento de su mandato”.