Fernando Moreira, gerente general de Urufarma: “A nivel mundial Urufarma juega un rol fundamental en el posicionamiento de Uruguay en materia farmacéutica”

El laboratorio Urufarma, referente de la industria farmacéutica nacional por su innovación, tecnología y elevados estándares de calidad, inaugurará su nuevo complejo industrial en Canelones, que se conforma de tres plantas productivas, entre ellas una dedicada a la fabricación de fármacos oncológicos. El proyecto global implicó una inversión de US$ 36,5 millones, que incluyen US$ 6 millones destinados a la adquisición de equipamiento productivo europeo con la última tecnología disponible. Estos 36,5 millones se suman a otros 40 millones que Urufarma ha invertido en el país desde 2010.

¿Qué motivó el desarrollo de este nuevo complejo industrial?

La inversión estuvo pautada en una apuesta al país y al desarrollo de la industria farmacéutica nacional. Con este complejo buscamos maximizar la eficiencia de la empresa y tener las condiciones adecuadas para desarrollar mejor nuestras actividades en una industria que tiene exigencias regulatorias muy estrictas, tanto nacionales como internacionales. Siempre aspiramos a unificar nuestras operaciones en un mismo lugar y estar todos juntos para simplificar la logística y ofrecer comodidades, tanto para el personal como a nivel técnico, y espacio para poder crecer.

¿Puede esto dinamizar la generación de fuentes laborales?

Cuando comenzamos a pensar este proyecto, Urufarma tenía alrededor de 205 personas empleadas de forma directa, y al día de hoy tenemos 250. Además, la planta de productos oncológicos está empezando a funcionar y comenzamos a registrar productos en diferentes países para poder exportar, por lo que proyectamos seguir generando fuentes laborales en la medida que ingresemos a nuevos mercados.

La planta de productos oncológicos representa un gran paso para Urufarma y el país en general, porque allí se producirán los primeros medicamentos genéricos del mercado con moléculas específicas para las terapias oncológicas. ¿Qué oportunidades de exportación genera esto?

Uruguay es un país pequeño con un mercado farmacéutico limitado, lo que conlleva a que este tipo de inversiones apuesten a la exportación. Así sucedió con la planta de productos hormonales, que inauguramos en el año 2012, donde aproximadamente el 80% de las unidades fabricadas es exportada. Con la nueva planta de productos oncológicos se proyecta que ese porcentaje sea aún mayor, con cerca de un 95% para colocar en el mercado exterior.

¿A qué mercados se apunta?

Nuestro principal mercado al iniciar la producción es Argentina, donde muchos de estos productos los tenemos en comercialización y los fabricábamos en plantas de terceros. También en nuestra red de filiales en Latinoamérica, formada por Chile, Ecuador, Perú, Colombia, y con socios estratégicos que tenemos en otros países como Paraguay, Bolivia y Centroamérica. En una segunda etapa tenemos proyectado llegar a mercados más grandes, como México y Brasil, y aspiramos a una tercera etapa en la que podamos exportar a Europa Estados Unidos y Japón. Tenemos mucho trabajo por delante y varios desafíos, ya que son países que tienen altos niveles de protección y exigencias regulatorias, pero confiamos que con esta nueva planta vamos a poder seguir avanzando en el negocio e ir encontrando socios adecuados en cada uno de los mercados.

¿Considera que Uruguay puede ser un hub en materia de medicamentos?

Está camino a convertirse en uno. En Uruguay no solo el mercado farmacéutico de uso humano es muy importante, sino que el mercado veterinario también. Además, el país brinda muchas posibilidades con la ley de zonas francas y la ley de promoción industrial. Tener una industria farmacéutica fuerte es muy importante para un país y en la pandemia quedó demostrado, ya que esto hizo que no faltaran medicamentos en momentos donde lo que hacían los países era cerrar sus puertas y no dejar salir estos productos por miedo a desabastecerse

El camino para ser un hub es que más personas estudien ciencias. En el sector el recurso escaso es el químico farmacéutico. La pandemia también nos hizo ver la importancia de lo que es la investigación en ciencias en su más amplio espectro y dejó al descubierto que un país para desarrollarse no solo debe invertir en ciencia, sino que debe fomentar que los jóvenes estudien carreras relacionadas con esto.

Creo que es importante incentivarlos y por eso nosotros tratamos de aportar nuestro granito de arena, y llevar a nuestros complejos a los hijos de los funcionarios de Urufarma y a colegios que nos lo han solicitado.

Quizás también hay que hacer foco en algunas estructuras de costo, porque en Uruguay algunos rubros son caros, pero tenemos todo para ser un hub farmacéutico.

¿Qué importancia tiene Urufarma en el posicionamiento de Uruguay como referente en el área?

Como una empresa exportadora y presente en muchos países, Urufarma juega un rol fundamental. La industria farmacéutica nacional instalada en el país es una industria seria, regulada por el Ministerio de Salud Pública, una entidad muy exigente y eso hace que desde el exterior nos vean como empresas que ponemos la calidad del producto por encima de todo. Tenemos muy claro que si la calidad de un medicamento no es la adecuada la consecuencia es grave. En este sentido, la industria uruguaya se ha enfocado en producir con altos estándares de calidad.


La importancia del medio ambiente para Urufarma

“Antes, en una fábrica farmacéutica se hacían muchísimos productos al mismo tiempo, pero con el correr del tiempo las normativas han llevado a que determinados productos más potentes se tengan que fabricar en plantas específicas. Así son los medicamentos hormonales y los oncológicos. Eso implica proteger el producto en sí mismo, a las personas que trabajan dentro de esa planta y al medio ambiente”, contó el gerente general de Urufarma sobre las particularidades de la industria.

Uno de los focos en el diseño y desarrollo de este complejo ha sido el compromiso con el medioambiente a partir de la implementación de un sistema de gestión de eficiencia de la energía que permite optimizar su uso y reducir el impacto ambiental y ejecutar un mecanismo de mejora continua que ayuda a detectar nuevas oportunidades de eficiencia.

A su vez, las tres plantas que integran este complejo cuentan con equipamiento europeo de última generación, que logra la máxima eficiencia y la mayor seguridad trabajando con procesos cerrados de fabricación. Incorporan, entre otras innovaciones, sistemas de presión de aire que permiten cuidar la calidad del producto, la salud de las personas y el ambiente.